Friday, June 26, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: El Comienzo del Movimiento Anabaptista en 1525






Odiados por el protestantismo y el catolicismo, estos “radicales reformadores” no simplemente quisieron reformar la iglesia, sino restaurarla.

Viviendo en una era de pluralismo religioso, nos preguntamos por qué personas en el siglo XVI eran torturadas y ahogadas por el simple hecho de discrepar en el modo y la forma de bautismo.

Cuando Lutero, Zwinglio, y otros guiaron su movimiento fuera del catolicismo, muchas prácticas habían cambiado; pero el bautismo de infantes, el modo aceptado por mucho tiempo en la historia del cristianismo, no había cambiado. El bautismo de adultos, quiere decir, personas que decidían por sus medios ser bautizados, era una idea radical que atravesó el corazón tanto de la iglesia como del estado. Aunque era solo una entre muchas ideas típicas revolucionarias de un grupo diverso llamado Anabaptistas. Su movimiento también es conocido en la historia como la Reforma Radical.


Origen de los Anabaptistas

El asunto inmediato que dio origen a los Anabaptistas no fue el bautismo, sino, el gobierno civil. (Los dos estaban relacionados. Ser bautizados era un asunto civil y rechazar el bautismo rasgaba la costura de la sociedad cristiana.)

Bajo el liderazgo de Zwinglio y el concilio de la ciudad de Zurich, la reforma estaba en proceso. Pero Conrado Grebel, Félix Manz y otros asociados de Zwinglio no sentían que la reforma estaba yendo al punto en que debía llegar. Ellos querían hacer distinción con el diezmo, la usura y el servicio militar. Además, algunos de estos radicales querían una iglesia que fuera totalmente autogobernada, libre de la intervención del gobierno civil.

Zwinglio, quien buscaba un cambio gradual y ordenado se separó de ellos. El 21 de enero de 1525, el concilio de Zurich que los radicales diseminaran sus puntos de vista. Esa tarde de invierno, en una villa cercana, se reunieron estos radicales y se bautizaron unos a otros. El nombre Anabaptista, significa “rebautizadores” y se les fue dado más tarde por sus detractores.


Distintivos de los Anabaptistas

Estos creyentes no solo querían reformar la iglesia; ellos buscaban una total restauración de la misma que la llevara a su pureza y simpleza inicial. Tal iglesia, sostenían ellos, consiste solo de personas que se presenten ellos mismo como bautizados.

El congregacionalismo fue otra creencia esencial. Los Anabaptistas no podían encontrar una justificación para elaborar burocracias en la iglesia. Las decisiones no debían ser tomadas por líderes jerárquicos, sino por la totalidad de la congregación local. De hecho, los Anabaptistas fueron los primeros en tratar de practicar la democracia en la congregación.

Otra enseñanza central era la separación entre la iglesia y el estado. La iglesia, decían ellos, debería estar compuesta de personas voluntarias. El estado no debe usar la coerción en la conciencia de las personas.

Jesús enseñó el camino de la paz, creían los Anabaptistas, y por lo tanto el pacifismo se convirtió en otro importante tema en sus vidas. Incluso los odiados turcos no debían ser combatidos con la espada. Según la obediencia clara a los mandamientos de Jesús, sus seguidores deberían ser diferentes a la sociedad, incluso a una sociedad que clamaba ser cristiana.

¿No vieron acaso Lutero y los otros reformadores la sabiduría de los Anabaptistas? En parte no porque ellos pensaban que la teología Anabaptista estaba errada, y en parte porque los Anabaptistas parecían un movimiento desordenado. En un caso extremo en Munster en 1534-1535 los Anabaptistas se levantaron en armas (temporalmente tiraron a un lado sus tabúes y desataron la violencia) practicaron la poligamia (citando precedentes del Antiguo Testamento) y reclamaron haber recibido de parte de Dios extrañas revelaciones. Para ambos, católicos y protestantes estos extremos justificaban la persecución de los Anabaptistas, ejecutándolos por fuego, espada o ahogamiento.


Desarrollo Anabaptista

A pesar de la persecución, el movimiento se expandió, mayormente entre la clase baja. Como los Anabaptistas no tenían una sanción oficial, pudieron crecer en número a través de la predicación abierta del evangelio, algo nuevo en la supuestamente Europa cristiana. Algunos líderes con coraje se levantaron, particularmente el ex sacerdote Menno Simons (1496-1561) un dotado organizador cuyo nombre ha sido usado para referirse a los Menonitas. Otros líderes incluyendo Conrado Grebel, Tomás Muntzer, Hans Hut, Pilgram Marpeck, Melchior Hoffmann, Jacob Hutter y Baltasar Hubmaier. Como puedes ver por sus nombres, muchos Anabaptistas eran de los territorios de habla alemana, que fue siempre el área donde tuvieron mayor fuerza. Aunque no hubo una persona que unificara el movimiento, los Anabaptistas compartieron muchas creencias centrales, las cuales fueron establecidas en la confesión de fe de Schleitheim en 1527.


Hoy no hay una lista de “iglesias Anabaptistas” en las páginas amarillas. Tal vez puedas encontrar lista de sus descendientes, Menonitas e iglesias hermanas, por ejemplo. Hay cientos de estas en Estados Unidos y en el resto del mundo. Aunque pequeñas en miembros comparadas con las Bautistas o Metodistas, su influencia ha sido grande, particularmente en las áreas del pacifismo y el servicio a la comunidad.     

Saturday, June 20, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: La Dieta de Worms en 1521





¿Fue el rebelde Martín Lutero libre de disidencia? Un concilio alemán dictó una sentencia.

Una compleja constelación de eventos y circunstancias dominaban Europa en las dos primeras décadas del siglo XVI. El redescubrimiento y estudio de la cultura cristiana y romana. El descubrimiento y la exploración de un nuevo mundo no europeo expandieron el comercio y guiaron el mundo a lo que después fue llamado “capitalismo”. El Sacro Imperio Romano, una relación simbiótica entre las reglas espirituales y temporales, el papa y el emperador, estaban siendo amenazadas por una invasión masiva de musulmanes guiados por los sultanes turcos. Por otra parte, la unidad de la cristiandad estaba peligrando debido al rápido crecimiento del movimiento de la reforma iniciado por Martín Lutero. En esta turbulenta era, la dieta (asamblea) llevada a cabo en Worms en 1521 era un intento de preservar esta unidad.


Presiones para la dieta

La política y la religión se habían convertido en compañeros de cama en Alemania. La “Bula Dorada” de 1356 había provisto para la elección de un emperador por mayoría de votos de cuatro príncipes seculares y tres eclesiásticos. Dos años antes la dieta de Worms, el elector Federico el Sabio dio el voto decisivo a favor de Carlos I de España a que se convirtiera en Carlos V, Santo Emperador Romano. Lutero era el sujeto de Federico, así, cuando el papado se movió a silenciarlo, Federico insistió en que su profesor, una creciente atracción de la universidad de Wittenberg, nuevamente fundada por Federico, debía ser escuchado en suelo alemán y tratado justamente.

Como resultado, Lutero tuvo una audiencia frente al cardenal en Augsburgo en 1518, y pudo debatir el hecho de la autoridad papal en un evento público en la universidad de Leipzig en 1519. Además fue autorizado a publicar sus ideas acerca de la reforma de la iglesia en 1520 a través de su famoso tratado “La Cautividad Babilónica de la Iglesia” una punzante crítica del sistema jerárquico de los sacramentos y “La Libertad de los Cristianos” la exposición de la postura liberada de las ataduras de la iglesia reclamando tener una estructura inerrante.

En 1520, Roma amenazó con excomulgar a Lutero a menos que se retractara, pero el profesor de Wittenberg se rehusó. La carta con la amenazante excomunión fue quemada en una hoguera escenificada por estudiantes y la facultad en diciembre. La actual excomunión de Lutero por la bula papal en enero de 1521 solo sirvió para aumentar la oposición hacia Roma. Bajo presión por el elector Federico y otros príncipes, el emperador Carlos V estuvo de acuerdo en escuchar a Lutero en Alemania en una dieta programada para ser convocada en Worms en la primavera de 1521.


Procedimientos de la dieta

Roma esperaba que la dieta rechazara la causa de Lutero, así aliviando la tarea de un concilio general de obispos, dirigidos por el papa, quien podría lidiar con los problemas religiosos que se estaban levantando. Virtualmente toda Alemania estaba apoyando a Lutero. Como el representante papal de la dieta, Jerónimo Meander, lo puso en su mensaje secreto a Roma “el noventa por ciento del pueblo está gritando ¡Lutero! Y el otro diez por ciento está gritando ¡Muerte a la Corte Romana!”

Lutero apareció frente a la dieta el 17 de abril a las 4:00 PM, después de un triunfante viaje desde Wittenberg. El silencio descendió en la sala donde la dieta estaba teniendo lugar. Un representante del emperador pidió a Lutero responder dos preguntas: ¿Estaba de acuerdo en que los libros que habían sido traídos a la dieta tenían su nombre y habían sido escritos por él? ¿Seguiría apoyando estos libros o se retractaría de cualquier cosa escrito en ellos?

Lutero pidió tiempo para reflexionar antes de contestar, y se le fueron concedidas veinticuatro horas. El 18 de abril, a las 6:00 PM Lutero dio su famosa respuesta.

“A menos que sea convencido por el testimonio de las Escrituras o por la razón clara (ya que no confío ni en el papa, ni en un mero concilio, ya que es bien conocido que estos han errado varias veces y se han contradicho ellos mismos), estoy atado a las Escrituras que he citado, porque mi conciencia está cautiva a la Palabra de Dios. No puedo y no me retractaré de nada ya que el actuar en contra de la conciencia de uno ni es seguro ni correcto. No puedo hacer otra cosa. Aquí estoy, que Dios me ayude.”

El próximo día, el emperador de diecinueve años llamó a Lutero un “notorio hereje” que debería ser silenciado. Una sesión de grupo de la dieta aprobó el edicto de condenación el 26 de mayo. El edicto llamaba a Lutero un criminal que había cometido alta traición; este demandaba la captura de Lutero y sus discípulos y los condenaba como demonios en apariencia de hombre y debería ser exterminado como el líder de una tan notoria herejía.

En breve, Lutero fue condenado a muerte aunque en rebeldía, ya que había sido persuadido a escapar de Worms antes. El elector Federico preparó un “secuestro” de Lutero mientras iba de regreso a casa y lo escondió en Wartburg en su castillo en Thuringia. Lutero permaneció allí hasta marzo de 1522 cuando la inquietud lo llevó a regresar a Wittenberg.


Consecuencias prácticas de la dieta

La dieta de Worms reveló dos puntos de vista del mundo radicalmente diferentes: Carlos V, armado con armas poderosas de la prohibición eclesial y el edicto imperial personificó la autoridad institucional; Lutero se mantuvo firme por la Palabra de Dios como es revelada en la Santa Escritura, la cual promete libertad de todas las ataduras humanas, incluyendo la muerte. Lutero resumió su punto de vista en dos proposiciones aparentemente contradictorias: “un cristiano es completamente libre de todo sujeto a nada, y un cristiano es completamente siervo de todo sujeto a todo”. Para Lutero, la fe en Cristo libera al humano de sus justicias humanas atándolas a la justicia de Cristo. Los creyentes están sujetos no a poderes humanos, aunque deben servir a sus prójimos en necesidad como su fueran sus esclavos.


La disidencia de Lutero en Worms fue un testimonio de la libertad cristiana. Las disidencias subsecuentes han sido algunas veces sujetas a asuntos que tienen que ver con los derechos humanos como la libertad de expresión. Lutero pudo o no haber estado de acuerdo con estas nociones. Es claro, de todas maneras, que él se aferró al mandamiento bíblico de no honrar otro poder que no sea el de la Palabra de Dios.  

Thursday, June 18, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: Martín Lutero clava sus 95 tesis en 1517




Un desconocido monje invitó al debate sobre un tema apremiante en la iglesia, y desató el estremecedor movimiento de la historia conocido como la reforma religiosa.

En algún momento durante el 31 de octubre de 1517, el día antes de la fiesta de todos los santos, el joven de treinta y tres años Martín Lutero, clavó las tesis en la puerta de la iglesia en Wittenberg. La puerta funcionaba como una tabla de varios anuncios relacionados con el mundo académico y los negocios. Las tesis fueron escritas en latín e impresas en un papel de folio por el impresor John Gruenenberg, uno de los muchos empresarios en el nuevo medio de impresión usado por primera vez en Alemania alrededor de 1450. Lutero estaba llamando a un debate con relación al poder y la eficacia de las indulgencias sobre la base del amor y el celo por la verdad y el deseo de traer esta verdad a la luz. La razón por la que Martín hizo esto fue porque era un monje y predicador fiel que había sido seleccionado como profesor de teología bíblica en la universidad de Wittenberg, un pueblo pequeño y una institución virtualmente conocida en dicho pueblo.

Algunas copias de las tesis fueron enviadas a varios amigos y a oficiales de la iglesia, pero el debate nunca se dio. Alberto de Brandenburg, que era arzobispo de Mainz, envió las tesis a algunos teólogos quienes incitaron a Alberto a enviar una copia a Roma para demandar una acción en contra de Lutero. Para los primeros meses de 1518, las tesis habían sido reimpresas en varias ciudades, y el nombre de Lutero había sido asociado con demandas de cambios radicales en la iglesia. Se había convertido en la figura de primera página en los periódicos.


El asunto de las indulgencias.

¿Por qué? Lutero estaba llamando al debate en el asunto más neurálgico de su tiempo: la relación entre el dinero y la religión. “Indulgencias” del latín indulgentia: permiso, se había convertido en un complejo instrumento para la obtención del perdón de pecados. La obtención del perdón en los sacramentos de penitencia estaba basada en el poder de las llaves dada a los apóstoles según Mateo 16:18, y era usada para disciplinar a los pecadores. A los pecadores penitentes se les pedía mostrar lamento por sus pecados (arrepentimiento), confesarlos a un sacerdote (confesión) y hacer una obra de penitencia para expiarlos (satisfacción).

Las indulgencias eran emitidas por una orden ejecutiva papal y por permiso escrito en varios obispados, y tenían la intención de relajar o conmutar la obra de satisfacción del pecador penitente. Para finales del siglo XI se había vuelto costumbre la emisión de indulgencias a  los voluntarios tomaran parte en las cruzadas a Tierra Santa contra los musulmanes; todos los pecados serían perdonados a cualquiera que participara en estos peligrosos pero santos viajes. Después de 1300 una conmutación completa de satisfacción (indulgencia plenaria) era otorgada a todos los peregrinos que visitaran los santos santuarios en Roma durante los años de jubileo (al principio cada cien años, y eventualmente cada veinticinco años).

Los abusos pronto abundaron: “permisos” eran emitidos ofreciendo la liberación de todo castigo temporal, en efecto, por castigos en el purgatorio por un pago específico determinado por la iglesia. Algunos papas persiguieron sus “complejos edificios” colectando grandes sumas de dinero a través de la venta de indulgencias. El papa Julio II, por ejemplo, concedió la “indulgencia de jubileo” en 1510, las ganancias de esta indulgencia fueron usadas para construir la nueva basílica de San Pedro en Roma.

En 1515, el papa Leo X comisionó a Alberto de Brandenburg a usar la orden dominicana para vender indulgencias de San Pedro en sus tierras. Alberto debía una larga suma a Roma por habérsele concedido la dispensación especial de convertirse en el príncipe eclesial que regiría tres territorios Mainz, Magdeburg y Halberstadt. Alberto pidió prestado el dinero del banco Fugger en Augsburg, el cual tenía experimentado representante en indulgencias, el dominicano John Tetzel, a quien pusieron a cargo del tráfico de indulgencias, la mitad de las ganancias serían para Alberto y los Fuggers y la otra mitad para Roma. La campaña de Tetzel dio origen a un famoso refrán que decía: “Tan pronto como una moneda suena en el cofre, un alma es liberada del purgatorio”.

El asunto de las indulgencias se había ahora convertido en un vínculo entre la prevaleciente ansiedad entre la muerte y el juicio final. Esta ansiedad era alimentada por una autopista de sistema de crédito basada en el dinero impreso del nuevo sistema bancario de la época.



El mensaje de Martín Lutero

Lutero atacó el abuso de la venta de indulgencias en sus sermones, en las sesiones de consejería y finalmente en las 95 tesis, las cuales despertaron el tema revolucionario de la reforma: “Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo “arrepentíos” quiso que toda la totalidad de la vida del creyente fuera un arrepentimiento.

Para 1520, Lutero anunció que el bautismo es la única indulgencia necesaria para la salvación. Todo en la vida es un regreso al bautismo en el sentido de que uno se adhiere a la divina promesa de salvación a través de la fe en Jesucristo solamente, quien a través de su vida, muerte y resurrección liberó la humanidad del castigo del pecado. Uno vive por la fe en Cristo solamente y así se hace como un Cristo para su prójimo en necesidad, en vez de tratar de pacificar a Dios.

Esta es su simple reafirmación del antiguo concepto cristiano de “Buenas Nuevas”, el evangelio, que creó en la iglesia católica el movimiento de reforma que atrajo legiones en Alemania y otros territorios europeos. El movimiento fue propulsado en las calles por el eslogan que trazó las esencias del cristianismo: Sola Fe (sola fides), sola gracia (sola gratia) sola gratia)  y solo Cristo (solus Christus). Muchos se unieron porque Lutero criticaba el papado, el cual había declarado tener autoridad sobre todas la almas. 

“Por qué no el papa que tiene una riqueza hoy mayor que la riqueza del millonario Craso (un rico que vivió antes de Cristo y murió en el 53 aC) construyó una basílica de San Pedro con su propio dinero en vez de usar el dinero de los pobres creyentes” (Tesis 87)

Las 95 tesis fueron la vara que quebró la columna vertebral del camello católico. Cuando a Lutero se le preguntó, más tarde, porque había hecho lo que hizo, respondió: “Yo nunca quise hacerlo, fui forzado a hacerlo cuando me hice doctor de las Santas Escrituras en contra de mi voluntad” aunque condenado por la iglesia y el estado, Lutero sobrevivió a los intentos de ser quemado como hereje.

La retrospectiva sugiere que las tesis de Lutero plantaron la semilla de un diálogo ecuménico en lo que es esencial para la unidad cristiana, en efecto para la supervivencia, en el intermedio entre la primera y la segunda venida de Cristo. Ese diálogo traerá frutos mientras se luche como lo hizo Lutero, con el propósito de distinguir entre el poder de la Palabra de Dios y el poder del pecado humano.

Wednesday, June 3, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: Johannes Gutenberg produce la primea biblia impresa en 1456





Usando su revolucionario invento, la imprenta de tipo móvil, Gutenberg hace las Escrituras potencialmente accesible para cada persona.

Hace unos años se logró ver un elemento curioso: la Biblia entera en una computadora portátil. La maravilla tecnológica puede buscar capítulos y versículos instantáneamente y proyectarlos en la pantalla, ahorrando al lector el tener que saltar de página en página. Aun así todo este invento palidece ante la ruptura de la imprenta alemana más de quinientos años atrás. En efecto, es difícil imaginarse una iglesia moderna, o el mundo en general, sin la producción masiva de páginas que una imprenta puede hacer.


En busca de la impresión eficiente

El cristianismo, seguido del judaísmo ha sido siempre la religión del libro. Por siglos escribas se dedicaron a la copia de las escrituras con sus propias manos, primeramente en papiros o en pieles de animales o pergaminos. Con el surgimiento de los monasterios, la copia de las escrituras se convirtió en el oficio de algunos monjes. Pero esto era ciertamente una labor muy ardua. La idea de que cada creyente o familia pudiera tener una Biblia era algo inimaginable.

En los años 1440, el alemán Johannes Gutenberg comenzó a experimentar con una novela, misteriosas formas de acercamiento a la impresión. Lo mismo hicieron otros europeos, todos buscando por la más rápida y barata forma de producir libros. Usualmente, si los europeos no escribían a mano, usaban cuños de mano o xilografías, una mejoría pero seguía siendo dolorosamente lento. Y los métodos de impresión en el oriente, primariamente la impresión en bloques, era desconocida en Europa.

Gutenberg tenía una ventaja: era aventajado en grabar y en trabajar con los metales. Mientras vivía en Estrasburgo, Gutenberg perfeccionó varias ideas únicas: un molde portátil que podía ajustar para emitir cualquier carta de forma precisa y en grandes cantidades; una aleación de estaño que se derretía y solidificaba rápidamente y sin distorsión; una tinta confeccionada de aceite; y una imprenta modificada. Para alrededor de 1440, había ensamblado los componentes necesarios para la impresión de forma masiva, pero si imprimía cualquier cosa en Estrasburgo, esta no hubiera sobrevivido.

Para 1448, Gutenberg regresó a su pueblo natal de Mainz y pidió dinero prestado para sus negocios de impresión. Gutenberg no pudo pagar el dinero prestado y en 1445 sus acreedores y socios le embargaron y tomaron posesión de las tipografías de Gutenberg para dos proyectos en marcha: una Biblia imprenta en cuarenta y dos líneas por página, y un salterio. Así, es que no existe ningún material impreso que contenga el nombre de Gutenberg que haya sobrevivido. Ni tampoco existe un retrato auténtico suyo ni una copia de su autógrafo.


La famosa Biblia de cuarenta y dos líneas

Para el siguiente agosto, una copia de la Biblia de cuarenta y dos líneas de Gutenberg, especialmente una traducción de la Vulgata de Jerónimo, fue completada. La Biblia, que había sido impresa simultáneamente en seis imprentas era maravillosa. Algunos coleccionistas dicen que este primer libro impreso es además el más bello que se haya impreso, y pagan sumas exageradas por las cuarenta o cincuenta copias que sobrevivieron de las doscientas originales. La tipografía de Gutenberg no era como la nuestra; al contrario, se asemejaba al florido escrito a mano de las cartas de los escribas que había sido usado por las edades. Cada capítulo comenzaba con una gran inicial iluminada. Después, para ahorrar papel, una tipografía más sencilla era desarrollada, fácil para emitir, fácil para leer, pero menos elegante.

Las técnicas de Gutenberg mantenían un intercambio vigilado en Mainz, pero no por largo tiempo. Para cuando Martín Lutero nació, en 1483, cada uno de los grandes países europeos tenía al menos una imprenta. Dentro de cincuenta años de la primera Biblia de Gutenberg, más copias de libros fueron producidas que lo que se produjo en varios siglos anteriores juntos.


Revolución y Reforma

El nuevo proceso de Gutenberg provocó una revolución en la sociedad y en la iglesia. Los libros podían ahora ser producidos en cantidades y en un precio que los hacía disponibles a mucha gente, no meramente a estudiosos y a monjes. La explosión resultante de conocimiento continúa acelerándose hasta nuestros días.

En la iglesia, la reforma protestante no hubiera sido posible en la era pre-Gutenberg. De hecho, la reforma vino, en algunas formas como una guerra de libros, cada partido apuntaba los terrores de otro. Todo lo que los reformadores decían acerca del sacerdocio de los creyentes era enraizado en la suposición de que el pueblo pudiera tener acceso a la Biblia en su propio idioma. Así, Lutero y los otros reformadores trabajaron en traducir las Escrituras de modo que ningún sacerdote, papa o concilio tendría que interceder entre el campesino y la Palabra de Dios.

El principal libro en ser impreso fue la Biblia, así se expandieron las enseñanzas cristianas. Mientras más se imprimía, más personas se volvían lectoras, y más lectores demandaban más libros, así se erradicaba el analfabetismo. Incluso para los iletrados la Biblia se volvió más accesible, porque el pastor podía leer de y predicar acerca de la Biblia la cual estaba más leíble y disponible.

El cristianismo, la religión del Libro, se estaba volviendo universal en una nueva forma. La religión no tenía que terminar en la puerta de la iglesia; gracias a la posesión de Biblias, cada casa podía convertirse en un terreno de entrenamiento para la fe cristiana.  
  


Saturday, May 30, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: El Gran Cisma Papal en 1378




Cuando dos papas, y luego tres papas, lucharon por la supremacía, la iglesia medieval entró en unos dramáticos cuarenta años de crisis de autoridad.

“El viernes de víspera de San Jorge, no hubo sesión”, escribió un observador del concilio de Constancia. “En esta sesión nuestro santo padre el papa Martín dio a todos los que estaban presentes en el concilio de Constancia permiso para salir y así mismo absolución de culpa y pena. Después dio al pueblo su bendición en el tribunal superior. Nuestro señor el rey estaba junto a él, vestido como un evangelista, usando su corona imperial y sosteniendo el orbe en su mano mientras un hombre sostenía una espada desenvainada delante de él. El cardenal Conti proclamaba al pueblo en latín la indulgencia de siete años para los pecadores mortales y siete años de cuaresma. El maestro Pedro lo repetía en alemán y a cada uno fue dado permiso para ir a casa.”

Este pasaje, de las Crónicas del Concilio de Constancia de Ulrico Richental describen la sesión de cierre de aquel gran concilio. Esta sesión tomó lugar el 22 de abril de 1418, en un momento cuando el nuevo papa, Martín V, como una plaga que se mueve a la ciudad, estaba ansioso de manejar el consejo de los padres a su manera y hacer su propia salida.

Constancia puede no ser un nombre conocido por todos, ni siquiera en la historia de asambleas representativas, pero en efecto fue una de las más imponentes asambleas de la época medieval. Ni tampoco estaba distinguida por su tamaño tampoco. Esta fue la más grande y ciertamente la más memorable de las asambleas generales llevadas a cabo en la iglesia latina medieval (la iglesia occidental). Cuando fue convocada en 1414, fue en el marco de una crisis suprema en la vida de la iglesia, lo que vino después a conocerse como el Gran Cisma del occidente que permaneció por casi cuarenta años.


Causas del Cisma.
En 1377, después que el papado había residido por casi setenta años en Aviñón, bajo la sombra del poder francés, Gregorio XI había finalmente tenido éxito en traer de vuelta el papado a Roma. Lo había hecho a pesar de las hostilidades de algunos de la nobleza romana y algunos de sus propios cardenales. Cuando Gregorio XI murió en marzo de 1378, seis de los veintidós cardenales seguían teniendo su residencia en Aviñón, donde una considerable parte de la burocracia papal seguía funcionando.

Con la muerte de Gregorio XI, los romanos temían la elección de un papa francés que al mismo tiempo volviera a remover el papado a Aviñón. Como resultado, la elección papal tuvo lugar en abril en medio de considerables confusiones, disturbios fuera del cónclave y disensiones dentro del mismo, esto concluyó con la elección de un candidato a compromiso, Urbano VI (1378-1389) un italiano que había servido en Aviñón.
Pero la subsecuente violencia y tratamiento abusivo de  Urbano VI hacia los cardenales causó en ellos temor por sus vidas y sospecharon de Urbano que estaba demente. Eso, combinado con las turbulentas condiciones que rodeaban su elección, levantaron dudas sobre la validez del título papal de Urbano VI. Los cardenales públicamente repudiaron su elección y seleccionaron a uno de ellos mismos Clemente VII (1378-1394). Para el verano de 1379, habiendo fallado la captura de Roma, Clemente tomó su residencia en Aviñón y la situación se tornó entre la rivalidad a la obediencia a dos papas uno romano y otro aviñonés.
Como las lineaciones políticas y diplomáticas podían haber sido sugeridas previamente, el reino francés y escocés respaldó a Clemente. Mientras tanto, Inglaterra y gran parte del imperio alemán apoyaba a Urbano. Como resultado, ninguna de las rivalidades podía decir que tenía el control decisivo de poder. Ni tampoco ningún papa podía desalojar al otro, ni mucho menos estar capacitado para renunciar a sus pedidos, así comenzó el más serio de los cismas en interrumpir la unidad de la iglesia latina.
Con el tiempo, las lealtades se fortalecieron, y las cortes rivales papales luchaban para perpetuar sus aclamaciones. En Roma, Bonifacio IX (en 1389), Inocente VII (en 1404) y Gregorio XII (en 1406) fueron electos para suceder a Urbano VI. En Aviñón, Benedicto XIII fue electo en 1394 para suceder a Clemente VII. Los entendibles resultados fueron grandes, confusión administrativa y conflictos de jurisdicción, como también una falsedad moral y ansiedad espiritual.

El Concilio de Constancia.
Muchos intentos se llevaron a cabo para dar por terminado el cisma, con todo, el que más prometía de todos ellos solo había guiado a la adición (en Pisa) en 1410 de aún otra línea reclamantes del título papal. La intolerable situación de tres papas rivales al final llevó, a través de un complejo proceso de diplomacia eclesiástica y secular, al Concilio de Constancia. Aunque el concilio fue convocado (bajo presiones imperiales) por el papa de Pisa, Juan XXIII (1410-1415), con la intención de terminar el cisma, este no dudaba en deponerse junto a su rival aviñonés, Benedicto XIII, y aceptar la resignación del reclamante romano Gregorio XII. El concilio procedió entonces a elegir un sucesor Martín V (1417-1431) el primer papa en cuarenta años en ser capaz de dirigir la lealtad de toda la iglesia latina.
Los logros del concilio fueron considerables. No solo terminó con años de turbulencia en la iglesia, sino que también confirmó las siguientes creencias históricas:
·         El papa, aunque era un oficio divinamente establecido, no era un monarca absoluto, pero en algún sentido un regidor constitucional.
·         El papa poseía una mera autoridad ministerial que le había sido delegada por la comunidad de los fieles y para el bien de la totalidad de la iglesia.
·         La comunidad de los fieles podría ejercer poder a través de sus representantes y convocar a una asamblea general, incluso en ciertos casos críticos, contra los deseos del papa y de ser necesario esta podría juzgar, castigar e incluso deponer al papa.
·         La comunidad de creyentes no habría agotado su autoridad heredada en el mero acto de elegir su regidor, sino que habría retenido cualquier poder residual que fuera necesario para prevenir su propia subversión o destrucción.

El Gran Cisma de Occidente así sentó una grande y extensa autoridad para concilios generales de la iglesia. A medida que las miserias del cisma retrocedieron hasta casi no existir, un papado resurgió con éxito en marginalizar estas “consecuencias” conciliares en la vida de la iglesia. Pero el rol fortaleciente por los concilios nunca desapareció completamente, y en la vigilia del Concilio del Vaticano II (1962-1965), este rol había mostrado signos ambiguos de una renovada vitalidad. 

Wednesday, May 27, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: Tomás de Aquino concluye su obra Summa Teológica en 1272





El tratado teológico estableció un sistema teológico tan influyente que ha sido declarado de valor eterno.

“El buey mudo”, fue el nombre dado por sus compañeros de colegio al pesado, tranquilo y serio muchacho de la familia Aquino. Nunca hubieran adivinado que el buey pudiera producir dieciocho grandes volúmenes de teología, ni que es sistema teológico que construyó se iría a convertir en la teología oficial del catolicismo.

El gran teólogo de la Edad Media nació alrededor del 1225, proveniente de una familia noble y adinerada. A la edad de cinco años el gordiflón muchacho fue enviado a la escuela del monasterio cercano en Monte Casino (la comunidad fundada por Benedicto setecientos años antes). A la edad de catorce años, Tomás fue a la Universidad de Naples, donde su maestro Domiciano le impresionó tanto que Tomás decidió también unirse al nuevo sistema de la orden domiciana.

Su familia se opuso ferozmente a tal decisión (aparentemente anhelando que Tomás se convirtiera en un influyente abate de dinero o un arzobispo antes de hacer votos de pobreza). El hermano de Tomás le secuestró y lo confinó por quince meses; su familia le tentó con una prostituta y con una oferta de comprarle el puesto de arzobispo de Naples.

Todos los intentos fallaron, y Tomás fue a París, el centro del estudio teológico de la época medieval. Mientras  estaba allá cayó bajo el hechizo del famoso maestro Albertus Magnus, también conocido como Alberto el Grande.


El ambiente educacional de Tomás.

En la Europa medieval, la idea de la educación secular no había pasado por la mente de todo el mundo. Toda enseñanza tenía lugar bajo la supervisión de la iglesia, y la teología reinaba por encima de todas las ciencias. Aun cuando Tomás vivía en una época en que los filósofos no cristianos estaban agitando las mentes de muchos pensadores. Aristóteles el griego, Averroes el musulmán, Maimonidas el judío y las obras de otros eran traducidas al latín. Los estudiosos estaban fascinados, particularmente con Aristóteles, cuya obra había sido desconocida en Europa por siglos. Aristóteles parecía haber explicado todo el universo sin usar las Escrituras, simplemente usando sus poderes de observación y lógica.

  Las nuevas traducciones de los filósofos enfatizaban la razón, y por lo tanto amenazaban con socavar las creencias cristianas ortodoxas. ¿Podría una persona intelectual que había sostenido el razonamiento de los nuevos filósofos retener su fe?


La Summa de Tomás.

Tomás ávidamente siguió a Aristóteles. Pero, con sentimientos más devotos a la iglesia que a cualquier otra rama de filosofía, Tomás determinó extraer de los escritos de Aristóteles lo que era aceptable para el cristianismo.

Al comienzo de su masiva Summa Teologiae (lo que quiere decir un resumen del conocimiento teológico). Tomás declaró “En la sagrada teología, todas las cosas son tratadas desde el punto de vista de Dios”. Tomás procede a distinguir entre la filosofía y la teología, y entre la razón y la revelación, aunque enfatizó que estas no se contradicen la una con la otra. Ambas son fuentes de conocimiento, ambas vienen de Dios.

La razón, decía Tomás (siguiendo a Aristóteles) está basada en datos sensoriales, lo que podemos ver, sentir, oír, respirar y tocar. La revelación está basada en más. Mientras que la razón nos puede llevar a creer en Dios, algo que otros teólogos habían ya propuesto, solo la revelación puede mostrarnos a Dios tal y como Él es, el trino Dios de la Biblia.

La teología de Tomás no es fácil de leer. Pocos lectores modernos se pueden sentar a través de muchas páginas de intrincados razonamientos. Aunque todos pueden apreciar su intento de armonizar la revelación y la razón. Tomás mostró que aunque la revelación nunca contradice la razón, una conclusión que muchos discuten, la razón sola no es suficiente para entendernos a nosotros mismos ni a Dios. El sentido de la experiencia puede explicar algo de la naturaleza de los escritos, pero el conocimiento celestial solo, el cual cada creyente experimentará después de la muerte, provee el conocimiento claro de Dios. Y aunque una persona separada del cristianismo puede practicar ciertas “virtudes naturales”, solo un creyente puede practicar la fe, la esperanza y el amor, las verdaderas virtudes cristianas.


El legado de Tomás.

La obra de Tomás, junto a sus otros numerosos escritos (notablemente la Summa Contra Gentiles un manual para los misioneros de los musulmanes, el cual también contiene muchos himnos conocidos), no fue recibido universalmente al principio. Varias de sus declaraciones fueron condenadas después de su muerte, aunque las condenaciones fueron después retractadas. Pero antes de que el gran sistema de Tomás ganara preeminencia. Cuando el catolicismo enfrentó el crecimiento del protestantismo en Europa, usó las obras de Tomás en la redacción de los credos del concilio de Trento en 1545-1563. Cuatro años más tarde, Tomás fue declarado un “doctor de la iglesia”. Y en 1879, la bula papal A eterni Patris endorsó el “Tomismo” (La Teología de Tomás) como una autentica expresión de doctrina y dijo que debía ser estudiada por todos los estudiantes de teología. Hoy, ambos protestantes y católicos extraen de sus escritos, y nadie puede decir ser un teólogo a menos que no esté familiarizado con la obra de Tomás de Aquino.


Tomás de Aquino como tal pudo no haber sido aprobado. A pesar de su estatura como maestro y autor, se mantuvo humilde a lo largo de su vida. Consistentemente rechazó ofertas para ser obispo o abate. Más remarcable que esto fue el anuncio que hizo tres meses antes de su muerte en 1274. Él dijo después de aparentemente ver una visión celestial durante un servicio de adoración “Todo lo que tengo hasta ahora escrito para mí es como si fuera paja… comparado con lo que me ha sido revelado”. Tomás dio todos sus escritos teológicos, y así la Summa Teologiae nunca fue actualmente terminada. 

Thursday, May 14, 2015

Los cien eventos más importantes en dos mil años de historia cristiana: El papa Urbano II lanza la primera cruzada en 1095 dC





Hordas de peregrinos y soldados se embarcaron a Tierra Santa, dando comienzo a una era de exploración, conquista, derrota y necedad.

En la batalla de Manzikert en 1071, los turcos selyúcidas masacraron el ejército del imperio bizantino. Los turcos temerosos invadieron Asia Menor y comenzaron a amenazar incluso la capital de Constantinopla. Mientras tanto, ya tenían conquistada Jerusalén, de esta manera prevenían que los peregrinos cristianos visitaran Tierra Santa.
En 1074, el papa Gregorio VII propuso guiar a cincuenta mil voluntarios para que ayudaran a los cristianos del oriente y posiblemente liberaran el Santo Sepulcro en Jerusalén. Finalmente en 1095, en respuesta a desesperadas apelaciones por parte del emperador del oriente Alejo Comeno, el nuevo papa, Urbano II, predicó un inspirador sermón en Clermont.

Una horrible historia ha salido, dijo, una raza maldita absolutamente enajenada de Dios…  ha invadido las tierras de los cristianos y las ha despoblado a espada saqueando y destruyendo con fuego” al final del mensaje hizo su especial apelación “Arrancad esa tierra de la malvada raza y subyúguenla a ustedes.”
El pueblo estaba irritado. Comenzaron a gritar, “Deus vult! Deus vult! (Es la voluntad de Dios)” Urbano II hizo de “Deus vult” el grito de guerra para las cruzadas.

¿Por qué fueron los cruzados?
Los representantes del papa, atravesaron entonces Europa, reclutando personas para ir a Palestina. La lista de los líderes de la primera cruzada parecía una quien es quien medieval, incluyendo el fabuloso Godfrey de Bouillon. Pronto las hordas de personas, probablemente más de cien mil, incluyendo alrededor de diez mil caballeros fueron encaminados hacia Tierra Santa. Así comenzó por un período de trescientos años de similares expediciones y peregrinajes, lo que gradualmente se convirtió en “Las Cruzadas” nombre que se le dio debido a la cruz que era usada en las vestiduras de los cruzados.

¿Por qué tantos respondieron?
Un espíritu de aventura, por un lado. Las peregrinaciones a Tierra Santa se habían convertido en un rasgo característico de la piedad medieval, y ahora el peregrinaje estaba unido con la perspectiva de luchar y recapturar los sitios de peregrinación, para vengar el deshonor que su Señor Jesús había sufrido.
Los cruzados también tomaron un arduo viaje en condiciones sombrías de remuneración espiritual. Esta era una empresa santa, de modo que los participantes podían recibir una indulgencia de remisión de pecados, lo que les permitía la entrada directa al cielo y reduciría su estadía de tiempo en el purgatorio. Finalmente las personas laicas podían hacer algo que estaba a la altura de una nobleza espiritual como ingresar en un monasterio.
Además de eso muchos de los cruzados esperaban adquirir algunas porciones de tierra en el oriente para plantar y hacer crecer sus riquezas.

Progreso de la Primera Cruzada.
Los primeros cruzados se aventuraron para Constantinopla, asesinando judíos a lo largo de Alemania y ocasionalmente peleando con pueblos locales por comida y hospedaje. Para finales de 1096, el emperador Alejo encontró su ciudad de Constantinopla invadida con cincuenta mil visitantes revoltosos. A cambio del voto de lealtad de los cruzados, les proveyó con suplementos y los envió. Los musulmanes estaban divididos en facciones rivales en ese tiempo, por lo que los cruzados avanzaron con bastante rapidez, capturando Antioquía en 1098 y Jerusalén para julio del siguiente año. Los cruzados siguieron la premisa de “no tomar prisioneros”, un observador de ese tiempo escribió que los soldados llevaban sangre hasta en las riendas. Después de sus conquistas, los cruzados establecieron cuatro estados latinos, incluyendo el reino de Jerusalén bajo el régimen de Godfrey de Bouillon. Construyeron numerosas estructuras, especialmente en los lugares sagrados, y algunos todavía se mantienen en pie.
La Primera Cruzada fue la más exitosa. La Segunda, lanzada por Bernardo de Clairvaux, fue un rotundo fracaso, y las siguientes lograron reconquistar algunos territorios. La infame Cruzada de Niños desintegrada antes de que llegaran a Tierra Santa con muchos de los niños muertos o siendo vendidos como esclavos. La última fortaleza cristiana en Siria cayó en 1291 cuando los musulmanes capturaron la ciudad de Acre. La mayor ola de cruzadas había terminado.

Consecuencias de las cruzadas.
Es difícil simpatizar con las cruzadas. Su guerra santa parece una increíble pérdida de energía y tiempo pagana. La mentalidad medieval aceptó muy fácil la idea de luchar y morir por una causa santa. Algunos cruzados eran verdaderamente píos, sin embargo otros eran solo aventureros violentos.
Las cruzadas dañaron profundamente las relaciones del occidente cristiano con los demás. Cuando en 1204, los caballeros de la Cuarta Cruzada saquearon Constantinopla, la brecha entre el oriente y el occidente se hizo más ancha y duradera. Las mayores convocaciones a las cruzadas eran invariablemente programas provocados contra los judíos. Y los cruzados brutalmente trabajaron solo para hacer a los musulmanes más militantes.
A un nivel económico, las cruzadas incrementaron en mercado y escalonaron el crecimiento de la economía de Europa. También despertaron un gran interés en los viajes, la elaboración de mapas y la exploración.

Cínicos modernos apuntan a las cruzadas como un ejemplo del fanatismo y la intolerancia de los cristianos. En este tiempo todavía los cristianos seguimos viviendo bajo la reputación creada por bandas de peregrinos y soldados medievales que intentaron liberar Tierra Santa.

Search This Blog