Wednesday, April 16, 2014

¿Adoración como los paganos?




¿Qué tanto los cristianos tomamos prestado de las religions griegas y romanas?

“El diablo, cuyo trabajo es pervertir la verdad, imitar las exactas circunstancias de los divinos sacramentos en los misterios de las Mitras, él mismo bautiza algunos, es decir, sus creyentes y seguidores, les promete perdón de pecados de la Fuente sagrada, y así los inicia en la religión de las Mitras… los trae en el símbolo de la resurrcción y gana la corona con la espada”
Tertuliano (principios del siglo III)

Algunos estudiosos han pretendido que el apóstol Pablo fue esencialmente un devoto a las religiones griegas de misterio, que no podemos entender el Nuevo Testamento, sin antes comprender el lenguaje de las religiones de misterio. Casi nadie estaría hoy de acuerdo con esa afirmación.
Sin embargo, muchos estudiosos reconocen que a lo largo de cientos de años el cristianismo no escapó de los efectos de las culturas griegas y romanas. La pregunta es: ¿A que grado las culturas religiosas formaron la vida y las costumbres del Cristianismo? Para responder esta pregunta debemos dividir el cristianismo primitivo y sus posturas en períodos históricos.

Adaptaciones vacilantes.
La iglesia experimentó pequeñas influencias griegas y romanas en los primeros años. En la era apostólica hasta alrededor del año 70 dC, la predominación de cristianos judíos en las Iglesias aseguró la influencia de judaísmo. Debido a que el judaísmo es diverso, encotramos variedad en la adoración a lo largo del vasto impero romano, el Nuevo Testamento da evidencia de al menos cuatro estilos de adoración Cristiana: Adoración en el templo (Hch. 2:46), adoración en la sinagoga (Hch. 16:13,16), una cena de hermandad seguida por la Cena del Señor (1 Co. 11), y un tipo de servicio carismático con énfasis en la profecía (1 Co. 14). Ninguno de estos enfonques de adoración reflejan significativamente las costumbres greco-romanas.
Desde finales del primer siglo, en adelante, los gentiles comenzaron a ser más numerosos que los judíos en las asambleas cristianas. Estos importaron de forma sutil algunas de las ideas, actitudes y constumbres de las culturas griegas y romanasy y para hacer el cristianismo atractivo a la audiencia gentil, los misioneros cristianos adoptaron su lenguaje e incluso sus ideas.
Cuando Justino Martir (c. 100-c. 165) escribió su Apología, por ejemplo, se refirió al bautismo como una “iluminación” una palabra marcada con significados intelectuales griegos y romanos. Ignacio de Antioquía (c. 35-c. 107) caracterizó la Cena del Señor como “la medicina de la inmortalidad”, otros apologistas defensores del cristianismo se refirieron a la Cena del Señor como “el sacrificio incruento”
Estos evangelistas primitivos, aun cuando buscaban sus palabras cautelosamente, Justino tuvo grandes dolores para calificar lo que dijo acerca del bautismo, la eucaristía e incluso la palabra domingo. Como otros cristianos, siguió prefiriendo “día del Señor” y salió de su manera de observar que los Cristianos adoraban “en el día que es llamado domingo” por los no cristianos,
Los apologistas se dieron cuenta de las similitudes del cristianismo y las religiones de misterio, por lo que se sintieron obligados a diferencias las verdaderas costumbres de las falsas. Para Justino el partimiento del pan y el compartimiento de la copa eran cosas que “los malos espíritus habían enseñado a hacer fuera de la memoria en los misterios de las Mitras, en estos igualmente, una copa de agua y pan son expuestas con la adición de ciertas palabras en el sacrificio o en el acto de adoración de las personas que van a ser iniciadas”
Clemente de Alejandría (c. 150-c. 215) y Orígenes (c. 185-c. 254) atrajeron más atrevidamente la cultura, pero ejercitaron precaución cuando hablaban de cultos que competían. Aunque probablemente en un tiempo un iniciado en los misterios eleusios, Clemente escribió al tamaño de su vileza:
“Los misterios son simplemente tradiciones y ociosas invenciones, es estar adorando uno de los engaños del diablo, cuando el pueblo honra con bastarda religiosidad estas santidades no santas e iniciaciones impías”.
“¿Piensa en los cofres místicos… que hay en ellos, pasteles de sésamo, pasteles triangulares y pasteles redondos en forma de huecos como ombligos, bolas de sal y una serpiente, símbolos de Dionisio Bassereau?” y granadas al lado y ramas de higos, e hinojos, hiedra, si, galletas y amapolas. Estas son sus cosas santas. Y que de los símbolos de Ge Temis, los cuales nadie está supuesto a revelar, mejorana, una lámpara, una espada, la peineta de una mujer, [un religioso eufemismo para el órgano sexual de la mujer], es una completa desverguenza”
Ni Clemente ni Orígenes, por otra parte, nunca abandonaron el entendimiento original de Pablo del término “misterio”. Siempre lo ataron al plan redentor de Dios en la persona de Cristo, no a una de las historias de los dioses.

La era de cambio.
Cuando el emperador romano Constantino se convirtió al cristianismo alrededor del 312 dC, los cristianos se encontraron radicalmente diferentes en su posicion cultural. Después del 324 Constantino agresivamente reforzó las Iglesias y más tarde trató de borrar el paganismo. Sus obras de beneficencia hacia las Iglesias aseguraron e inspiraron una más libre intromisión de la cultura que cuando la iglesia era perseguida. Aunque los cristianos  vacilaron por un tiempo, pronto celosamente fusionaron el cristianismo y la cultura romana.
Los edificios para la adoración dieron evidencia de cambios casi inmediatamente, Constantino y su madre Helena erigieron Iglesias por todo el imperio romano los cristianos se mudaron circuncspectamente, aunque, optando por seguir el modelo de los edificios comunes públicos, las basílicas en vez de los templos griegos y romanos. Con el tiempo, sin embargo, usaron materiales despojados de tales edificios e incluso construidos en la cima de recintos del templo.
Estos grandes edificios trajeron cambios significativos en la adoración. El marco básico (heredado por el judaísmo y la iglesia primitiva) se mantuvieron, pero la liturgia se hizo más dramática. Como el emperador se hizo la primera persona laica en la iglesia, una simple ceremonia no era completamente suficiente. La pompa y la circunstancia de la corte imperial, fueron adaptadas para honrar al Emperador de emperadores, procesiones, luces, vestidos especiales, y otros numerosos elementos se agregaron al gran escenario. Los vivos se unieron a la vasta compañia de Santos, ángeles y huestes celestiales en la gloriosa alabanza de Dios.
Aunque la iglesia tomaba prestado cada vez más de la de la cultura romana, no obstante, recurrían frecuentemente a las raíces bíblicas para evaluar lo que hacían. Las pinturas cristianas del siglo IV, por ejemplo, frecuentemente mostraban a Jesús junto con sus doce apóstoles leyendo de los rollos del Antiguo Testamento, este mismo período condujo a los cristianos a emigrar arduamente a la Tierra Santa.
Sin embargo, para finales del siglo IV la cristiandad había alcanzado una posición dominante en el imperio, y los cristianos sentían que podían tomar prestado de la cultura, el lenguaje y las ideas con más libertad que antes.

Tiempos de Edición.
Un vasto número de personas vino a las Iglesias después de la convesión de Constantino. Este influjo pudo haber virtualmente borrado la fundación bíblica de la iglesia y no habían encontrado la forma de instruir neófitos. El catecumenado, el proceso para enseñar a nuevos creyentes las bases esenciales de la fe, servían en parte para reformar el pensamiento y comportamiento de las masas.
Abrumado por los números, sin embargo, las Iglesias pronto acortaron el período de formación de tres años a cuarenta días de cuaresma. Para este punto, la liturgia del domingo y el calendario cristiano tenían que soportar una pesada carga para la instrucción de los nuevos covertidos.
No es de sorprender, que el calendario se haya sometido a una extensa elaboración. Como sus antepasados en el antiguo Israel, los primeros cristianos observaban días especiales y estaciones, las cuales eran adaptadas del judaísmo y de la cultura griega y romana.
Por ejemplo, a la hora de celebrar el día del Señor, el día en que Jesús fue levantado de los muertos, los primeros cristianos,que habían venido del judaísmo se reunían el sábado en la noche después de las 6:00 PM. Para el comienzo del segundo siglo, sin embargo, los gentiles convertidos lo hacían después del amanecer el domingo. A través de todo este período hasta Constantino, los cristianos observaban el primer día de la semana como el día de adoración.
Con la conversión de Constantino, sin embargo, vinieron nuevas posibilidades de ajustar el calendario con fines cristianos. En 321 el Emperador Constantino decretó ese domingo como un día de descanso, una día feriado legal. Algunos estudiosos sugieren que Constantino pretendía honrar al dios Sol Invictus Mitra (Mitras, el invicto sol). De hecho, él describe el primer día de la semana como el dia del sol, pero el significado del día del Señor para los cristianos quedó establecido por regla general.
Lo que Cosntantino hizo con la navidad, además, sugiere que él tenía el cristianismo en mente. Los primeros cristianos, por supuesto, no tenían información que les ayudara a calcular el nacimiento de Cristo. La más antigua evidencia de la observancia del 25 de diciembre como el cumpleaños de Cristo, aparece en el calendario Filocaliano, compuesto en Roma en 336 dC. Por muchos años esta fecha fue obervada solo en occidente, las Iglesias de oriente observaban el 6 de enero, o la epifanía. Curiosamente días festivos paganos descansan sobre estos dos días. El 25 de diciembre era el nacimiento Soli Invicti el nacimiento del dios del sol. Enero 6 era la festividad de Diosnisio. Parece que Constantino tratando de unificar la adoración del sol con la de Cristo, hizo fuerza, sino mezcló la observancia de la navidad. Por casi el mismo tiempo aparece la pintura de Cristo como el invencible sol , más tarde descubierto en excavaciones debajo de la basílica de San Pedro de Roma.

Intercambio cultural.
Los estudiosos nunca llegarían a un concenso a mayor medida en cuanto al intermambio entre la cultura greco-romana y la adoración Cristiana.
Muchos historiadores dicen que las prestaciones de la cultura romana transformaron radicalemente el cristianismo primitivo, sin embargo, A. D. Nock en su libro “El primitivo crsitianismo gentil y su trasfondo helenistico” concluye con que las prestaciones culturales fueron hechas como “asuntos de técnicas diplómaticas y pedagógicas” Nock estaba convencido de que estas adaptaciones no tenían nada que ver con el ritual pagano, lo que realmente le impresionó fue que los misterios de paganismo hayan tenido “tan poco” impacto en los rituales cristianos.

Estudios modernos afirman que las adaptaciones culturales de los primeros cristianos fue en esencia la clave de su éxito. La adaptación fue un asunto de riesgo, los primeros cristianos no tenían unas perfectas directrices, así como no las tenemos tampoco hoy. Pero como el apóstol Pablo buscaron hacerse todo, para alcanzar a todos con el objetivo de que el Cristianismo llegara a ser la religión para tantos como fuera posible. 

Monday, March 31, 2014

Como adoramos nosotros los cristianos.




Desde alrededor del año 150 dC, quizás la más temprana y más completa descripción, una traducción del comentario de Justino Mártir, por Everett Ferguson”

”En el día llamado domingo hay una reunión en el mismo lugar donde todos viven, ya sea en una ciudad dada o un lugar distrital rural, las memorias de los apóstoles o los escritos de los profetas son leídos, tanto como el tiempo lo permita. Entonces cuando la lectura cesa, el presidente en un discurso amonesta y urge a la imitación de estas buenas cosas. Luego todos nos levantamos juntos y elevamos  oraciones.
Cuando terminamos nuestras oraciones el pan es presentado con vino con agua, el presidente de la misma manera eleva oraciones y acciones de gracias, según su habilidad y las personas cantan su asentimiento, diciendo el “amen”. Una distribución y participación de los elementos por los cuales se ha dado gracias a Dios es hecha por cada persona y a aquellos que no están presentes le son enviados por los diáconos.
Aquellos que tienen la habilidad y la disponibilidad según su desición dan lo que desean y se es colectada una ofrenda, y lo que es colectado es depositado con el presidente, el cual provee para los huérfanos y las viudas, y aquellos que están en necesidad por causa de enfermedades o alguna otra causa, aquellos que están en cautiverio, extranjeros que están en peregrinación, y en una palabra se convierte en el protector de todos los que están en necesidad.
Todos hacemos nuestra asamblea en común el domingo, ya que este es el primer día en el cual Dios cambió la oscuridad en materia e hizo el mundo, y Jesucristo nuestro Salvador se levantó de la muerte en este mismo día, porque le crucificaron el día antes del sábado y el día siguiente (el cual es el día del sol) apareció a sus apóstoles y discípulos y les enseñó estas cosas, las cuales hemos ofrecido a ustedes para vuestra consideración
Primera apologia, 67

No hay mejor lugar para comenzar a estudiar la temprana adoración Cristiana que con este relato de Justino Mártir. Justino conocía el cristianismo de Asia como también el de Roma y quizás en Palestina también. Y en uno de sus escritos, su apología, nos dejó su descripción de los típicos servicios de adoración del siglo II. Justino pudo no haber dicho todo, pero en lo que se puede chequear por otras fuentes del Segundo siglo todas están de acuerdo con Justino. Justino no fue líder de una asamblea, por lo que él escribió sus cuentas como una persona activa en el laicado.
“En el día llamado domingo, hay una reunión”
Día del sol, fue el nombre pagano usado por Justino para el domingo, ya que él está dirigiendo su apología a una audiencia pagana, “Primer Día de la Semana” era el nombre judío, “Día del Señor” era el nombre común para la cristiandad. En las primeras referencias cristianas a este día, la segunda venida del Señor estaba en la mente de toda la asamblea.
Aqui Justino conecta el domingo con la creación y la redención “… el primer día en el cual Dios cambió la oscuridad en materia e hizo el mundo y Jesucristo nuestro Salvador se levantó de la muerte en este mismo día”. Asi el día de reunión de los Cristianos fue conectado por Justino con el comienzo de la creación física y el comienzo de la nueva creación en la resurrección.

“Las memorias de los apóstoles, o los escritos de los profetas son leídos”
La lectura de las escrituras eran tanto del Nuevo Testamento como del Antiguo Testamento o ambos, las memorias de los apóstoles podrían haber sido particularmente los evangelios. Los profetas era una designación entre los cristianos para referirse al Antiguo Testamento. Pero los libros proféticos en el sentido más estrecho un mayor significado en toda la cristiandad primitiva ya que estos apuntaban a la venida de Cristo de la cual ellos habían sido parte y tal vez por eso era la mas leída.
Justino no dice si la lectura era parte de un ciclo continuo de lecturas como un leccionario o si se escogían ciertos pasajes para cada día, la frase “tanto como el tiempo lo permita” indica que la lectura no tenía una duración fija, pero no tenía que tener una selección al azar.
Hay una tercera posibilidad: la lectura podría haber sido continua de domingo a domingo comenzando cada domingo la lectura donde había terminado el domingo anterior, pero sin un predeterminado tiempo de duración. Las lecturas parecían ser mucho más largas. En ese día, las lecturas proveían la principal oportunidad para el promedio de las personas a volverse más familiares con las escrituras.

“El presidente en el discurso amonesta y urge a la imitación de estas buenas cosas”
El sermón era dado por el presidente, la palabra no significa otra cosa que el hermano que presidía, pero también podía significar el regidor, y no parece haber razón para dudar que esta persona era el funcionario que nosotros conocemos con el título de Obispo. En tiempos de Justino esta persona era vista como un sobreveedor en la congreagación o un pastor no un Obispo de diócesis como se ve hoy. Este presidía la liturgia y administraba las finanzas de la iglesia y además predicaba, era una persona diferente a los lectores.
El sermón era expositivo en su naturaleza, basado en lo que se leía de las escrituras ese día, y tenía una aplicación práctica. Como un apologista (alguien que defiende el cristianismo de los lectores paganos), Justino recalca el contenido moral de la predicación cuando dice: “El presidente, urge la imitación de estas buenas cosas”. Esto concuerda con mucho del contenido de las predicaciones enla iglesia primitiva.

“Todos nosotros elevamos oraciones”
Justino nos dice que la congregación se ponía de pie para orar. Otras fuentes nos dicen aceca de la significación de esta postura: una persona se arrodillaba o se postraba para expresar humildad, arrepentimiento y confesión de pecado. El ponerse de pie, por otro lado, era un signo de gozo y libertad, mostrando la libertad de los hijos de Dios de presentarse croporalmente ante su presencia.
En el primer día de la semana, ponerse de pie tenía una referencia especial a la resurrección, esta era la postura característica de los cristianos para la oración como otros textos y descubrimientos arqueológicos confirman. Para los primeros cristianos ponerse de pie significaba que uno tenía privilegios especiales de venir a Dios como el Padre a través de Cristo. Ponerse de pie en la presencia de Dios significaba ser aceptado por El y tener el privilegio de hablar libremente.
La oración a la que se hace referencia en este punto en la asamblea tiene que ver con una oración común. Era evidentemente una oración libre. Justino puede dar más evidencias de esto más adelante en su Apología.
“Adoramos al Hacedor del universo tanto como somos capaces por las palabras de nuestras oraciones y acciones de gracias por todas las cosas con las que somos suplidos…siendo agradecidos en palabras, elevamos a El honores e himnos por nuestra venida a la existencia, por todos los medios de salud, por las varias cualidades, por las diferentes clases de cosas, y por los cambios de las estaciones, mientras hacemos peticiones por nuestras necesidades en incorrupción por la razón de la fe en El”
Este resumen concuerda con patrón que es encontrado en otra parte: “comienza con dirigir a Dios como Padre y Creador, alabanzas por sus obras poderosas, luego nos movemos de acciones de gracias a peticiones y terminamos con una doxología, todo se hace con referencia a Cristo.”

“El pan es presentado con vino y agua”
El pan y el vino pueden ser ordinarios, pero no tenían un significado ordinario para los cristianos, los dos elementos de la celebración eucarística para Justino eran la consagración y la comunión. Según el judaísmo, todo era dedicado para un propósito “por la Palabra de Dios y las oraciones” las acciones de gracias del presidente, que Justino hace referencia, hacían que  el pan y el vino mezclado no fueran más pan común ni vino común.
No tenemos necesidad de debatir la implicación exacta de las palabras de Justino, que conectaban el pan y el vino con el cuerpo y la sangre de Cristo, es suficiente notar que de acuerdo con Justino a través de la Palabra de Dios (Jesús) y las oraciones (acciones de gracia) el pan y el vino eran ahora apartados, consagrados, dados a un nuevo significado.
Cuando Justino meciona “vino y agua” creo que está libremente refiriéndose a la práctica de mezclar el vino con agua, las típicas bebdidas en el mundo antiguo eran vinos diluídos en agua. Justino así cuenta salvajes historias paganas de la comida de los cristianos, diciendo que los cristianos comían pan ordinario y bebían la bebida común de las mesas y no algo más intoxicante como se creía mucha veces.

“El presidente de la misma manera eleva oraciones y acciones de gracias”
Anteriormente Justino llama a la comida con el nombre de “Eucaristía” la palabra significa “acción de gracias” y hace referencia a la más importante característica de la comunión del Segundo siglo: esta era una acción de gracias, aunque el Nuevo Testamento usualmente lo llama “el partimiento del pan” los ecritores del Segundo siglo usaron el nombre de “Eucaristía”
A través de sus escritos, Justino hace mucha referencia a las acciones de gracias. Este era el sacrificio del cristiano , diferente a la sangre ofrecida en el paganismo, los cristianos ofrecían a Dios el sacrificio espiritual puro de oraciones y acciones de gracias, una cita del escritor gnóstico Ptolomeo probablemente expresa los pensamientos de Justino en esto: “El Salvador nos demandó ofrecer ofrendas, pero no esas de animales irracionales o incienso, sino de alabanzas espirituales, gloriosas y acciones de gracias y el seguimiento en hacer el bien a nuestro prójimo.
El presidente hacía su oración según su habilidad. La idea parece ser que la acción de gracia humana es inadecuada a la grandeza de la bondad de Dios, pero todo, en la medida que ellos son capaces tratan de expresar su gratitude.
En los días de Justino las oraciones eran expontáneas, pero no podemos rechazar la presencia de alguna fórmula a la que se recurría con frecuencia. Por ejemplo en otra parte en los escritos de Justino leemos que el presidente “eleva alabanzas y glorias al Padre por todos a través del nombre de su Hijo y del Espíritu Santo, y da gracias por la grandeza de los dones que hemos sido dignos de recibir de El” y “Damos gracias a Dios por haber creado el mundo con todas las cosas en beneficio de los hombres y por habernos liberado del mal en el cual andábamos bajo los principados, poderes y potestades, siendos estos derrocados por Aquel que sufrió según su voluntad”
El tema central, por lo tanto, era alabanzas y acciones de gracias a Dios, por sus dones y estos incluían creación y redención, pero especialmente redención.

“El pueblo cantaba su asentimiento diciendo el ‘amen’”
La palabra amen es hebrea y es explicada anteriormente por Justino como significado de “que así sea” el amen congreagacional en la conclusión de las oraciones era una respuesta a la doxología, fue tomada de las sinagogas en los primeros días de la iglesia. Por el amen la congregación confirmaba lo qu se había dicho y así la oración hecha por una sola persona se volvía común para toda la congregación.  Justino parecía haber estado muy impresionado por este elemento de participación congregacional él describe su interpretación con una palabra que que tiene un doble significado en la traducción “cantaban su asentimiento” debemos pensar en un canto como una aclamación al unísono, era gritado no balbuceado.

“La distribución y participación de los elementos … es hecha a cada persona”
Los elementos consagrados por la oración, eran entonces distribuidos por los diáconos, para la comunión de los miembros. Cada persona recibía tanto el pan como el vino mezclado en agua. El compartimiento del pan y el vino expresaba el seguimiento de la comunidad de creyentes. Los diáconos incluso llevaban los elementos consagrados a aquellos quienes estaban enfermos e incapacitados de presentarse físicamente, para preservar el sentido de comunión corporative entre los confinados a sus casas y camas.
Justino menciona más adelante (cuando describe la ecuaristía bautismal) que seguido a la oración común, y antes que el pan y el vino fueran traídos al frente, “nos saludamos unos a tros con un beso” “el beso santo o el beso de amor” era particularmente apropiado en el contexto del bautismo, pero este podía haber sido empleado en otras observancias de la eucaristía, era una expresión de amor fraternal, daba la bienvenida al nuevo bautizado a la familia de Dios. Justino había enfatizado que “esto no es obligatorio para todos los que participan” de la eucaristía ni para todos los que están en seguimiento completo de la iglesia. El intercambio del beso era el signo de ser parte de dicho seguimiento.

“Aquellos quienes que están conscientes y desean según su propia decisión dan según su propia voluntad”
Aunque otras fuentes describen ofrendas de productos, Justino describe contribución de dinero. El enfatiza la naturaleza voluntaria de dar. El dinero depositado con el presidente no era una tasación. La contribución congregacional, por lo tanto, era diferente de las cuotas de los clubes y asociaciones privadas, que eran tan comunes en el mundo romano y helenístico. Era una dádiva de conrazón sincero.
Las personas que eran beneficiadas de las ofrendas, - huérfanos, viudas, enfermos, prisioneros y extranjeros eran mencionados en los textos cristianos.

Fundamentos equilibrados
Estas actividades de las reuniones de domingo en los días de Justino han permanecido a través de los años.
·         La palabra de Dios (tanto predicada como leída)
·         La oración corporativa (incluyendo los salmos)
·         La comunión del pan y el vino
·         Las ofrendas de las posesiones de los individuos
Justino describe una liturgia, entonces, en la cual dos pares de actividades balanceadas, en el servicio de la Palabra, Dios habla a los humanos. En la oración los seres humanos hablan con Dios. La Palabra de Dios que nos llama a la respuesta de nuestras palabras con El. En el segundo par, la eucaristía representa el regalo de Dios hacia nosotros, la vida espiritual a través de Cristo, la ofrenda y la contribución representa el regalo de su pueblo a Dios, Dios da y nosotros damos en respuesta.
El movimiento de litúrgica moderna ha dicho mucho acerca de la integridad primitiva, eso lo describen los escritos de Justino. Es común decir que en la iglesia medieval las misas eran enfatizadas en los gastos de otras actividades de adoración, la predicación era destacada a expensas del resto de la adoración. La adoración descrita por Justino nos llama a ir atrás a los fundamentos.

Justino Mártir fue un filósofo y defensor del cristianismo que fue martirizado en Roma alrededor del 165 dC. Fue autor de “Primera Apología, Segunda Apología y Diálogo con Trypho y Judío”


Wednesday, March 26, 2014

¿Sabías que?






Algunos pequeños detalles acerca de la aodración en la iglesia primitiva.

“Oh Dios Todopoderoso, quien ha hecho los cielos y la tierra, el mar y todo lo que él habita, ayúdame, lava mis pecados, sálvame en este mundo y en el mundo venidero”.
(oración típica de los primeros cristianos)


La primera parte de los servicios de adoración de la iglesia primitiva era abierta para todos, incluyendo los extranjeros, quienes podían ser convertidos por la predicación. La segunda parte de los servicios incluía la cena del Señor, en la cual solo los bautizados podían participar, por lo que para esta segunda parte del servicio los no bautizados debían salir.

Muchos romanos creían que los cristianos eran una sociedad funeral, ya que las familias cristianas observaban el aniversario de la muerte de un familiar en el tercero, noveno, treinta y cuarenta día después de su muerte. Se reunían en la tumba, cantaban salmos, leían las escrituras, oraban, daban limosna a los pobres y comían una cena, más tarde esta fiesta se desarrolló en lo que fue una fiesta en honor a los mártires. Quizás la primera de estas fiestas fue en honor a Policarpo (el Obispo quemado vivo por su fe) esto comenzó rápidamente después de su muerte en 156 dC.


Los cristianos se preparaban para Resurrección ayunando, al principio, el ayuno era todo un día, mas tarde se convirtió en cuarenta horas, lo que simbolizaba los cuarenta días de Cristo en el desierto.


El domingo, o también llamado el pequeño día de resurrección, era también una festividad de gozo. Para su preparación muchos cristianos ayunaban el miercóles y el viernes anterior.


El arrepentimiento era un proceso complicado en la iglesia primitiva, el pecado no era visto como un problema personal sino como un problema que destruía la unidad de la iglesia. El penitente ayunaba y oraba por el perdón de sus pecados, se presentaba delante de la iglesia para hacer una confesión pública y le era prohíbida la cena del Señor hasta que este diera evidencia de un cambio de actitud y era entonces absuelto. La única excepción era para las personas que estaban enfrentado la persecución ellos eran admitidos en la cena del Señor para que pudieran recibir fuerzas.



Para los años 200 dC, el bautismo muchas veces incluía el renunciamiento a Satanás y todas sus obras, haciendo una confesión de fe, se era bautizado desnudo en agua, estando cubierto solo con una toga blanca, se recibía una unción con aceite e inmediatamente celebraban la cena del Señor.



En el primer siglo la cena del Señor incluía no solo, el pan y el vino sino además una comida completa, com parte de la comida los hermanos que estaban en discordia hacían las paces otra vez.



Los primeros cristianos continuaban celebrando la pacua judía. Pero no en conmemoración a la liberación de Egipto, sino, ayunaban conmemorando el sufrimiento de Jesús, el verdadero cordero pascual.



Los cristianos ferozmente estaban en desacuerdo sobre cuando celebrar resurrección. Los creyentes de Asia (Turquía) celebraban resurrección, la Pascua Cristiana en la fecha de Pascua, el día catorce del mes judío Nisán. Victor el Obispo de Roma entre 189-198 insistió que todas las Iglesias debían celebrar resurrección el domingo de resurrección, es decir, el primer domingo que siguiera después de Nisán catorce. Victor amenazó con excomulgar aquellos cristianos que observaran resurrección en diferente fecha, pero la costumbre de Asia continuó. El concilio de Nicea en 325 dC, finalmente decretó que resurrección debía ser celebrada el primer domingo después de la primera luna llena de primavera, que coincide con la fecha actual.



El templo del emperador Adriano se mantiene en pie orgullosamente en una calle de Efeso (hoy Turquía) en contraste a los paganos los cristianos adoraban no en edificios especiales sino el casas privadas, en las cuales ponían una silla en elevado, que se usaba para la lectura y las predicaciones y una mesa para la cena del Señor. En el siglo III dC los cristianos comenzaron a modificar la casas para crear los primeros edificios que se usaron como templos.


En Africa, a los nuevos creyentes bautizados se les daba a beber leche y miel, lo que simbolizaba que eran niños de Dios y ciudadanos de los cielos, la tierra que fluye leche y miel.



La primera festividad Cristiana después de resurección y pentecostés, era una festividad en conmemoración al bautismo de Cristo, era celebrada por primera vez en enero 6 o algunas veces enero 10 esto se convirtió en la fiesta de epifanía que significa manifestación en griego. Navidad no fue celebrada ampliamente hasta finales de los años 300 dC.



Cuando los servicios de adoración terminaban, los cristianos tomaban para sus casas lo que quedaba del pan consagrado, para que aquellos que no pudieron asistir al servicio pudieran participar de la cena del Señor, en el norte de Africa los cristianos llevaban el pan para sus casas para que pudieran celebrar el sacramento cada día con sus familias, así “danos el pan de cada día” alcanzaba un significado más profundo.




Monday, February 24, 2014

El premilenialismo reciente






La última gran predicción.


“Los eventos de las décadas recientes han encendido la imaginación de una multitud de premilenialistas, especialmente Hal Lindsey”

“1970 dC. Hal Lindsey publica su libro: El último Gran Planeta Tierra”

Después de la Segunda Guerra Mundial, el premilenialismo alcanzó una escatología frenesí. Las bombas atómicas con incompresivos poderes destructivos y complejos sistemas de lanzamiento, no dejaron un lugar seguro para la amenaza de una aniquilación termonuclear. Israel fue establecido como un estado judío y exitosamente defendió su territorio durante las décadas consiguientes.
Además Estados Unidos y la Unión Soviética entraron en la Guerra Fría, en círculos evangélicos, esto era un retrato no de un conflicto geopolítico, sino de una lucha ideológica, el capitalismo contra el comunismo, la democracia contra la dictadura, la libertad contra la esclavitud. Y tales temas impregnaron la literatura profética que salió a la prensa desde los 1960 hasta los 1980.
Las estadísticas de maestros sensacionalistas proféticos emitieron esta cantidad de escritos y publicaciones, pero ninguno fue mejor que el conocido Hal Lindsey.

Suicidio y segunda venida.

Nacido en Houston, Texas, en 1929, Harold L. Lindsey, abandonó la Universidad de Houston para servir en la Guerra de Korea, luego trabajó como capitán de remolcador en el Río Mississippi. Cuando su primer matrimonio se desintegró, trató de ver el suicidio como una vía de escape, pero al contrario encontró un Nuevo Testamento del bando de Gedeón y fue convertido. Lindsey se volvió un ávido lector de las Escrituras, particualmete las secciones proféticas, lo que lo convencieron de que la Biblia era realmente la Palabra de Dios.
Aunque no graduado de la Universidad entró en el Seminario Teológico de Dallas en 1958, con la ayuda del coronel Robert Thieme, pastor de la Iglesia Berachah en Houston donde Lindsey asistía y así se graduó de teología. Además conoció su segunda esposa, Jan, y se hizo misionero para la “Campus Crusade for Christ” dando conferencias a los estudiantes de colegios y universidades por toda Norte América.
A finales de 1960 Lindsey comenzó a reunir sus notas de conferencias en un libro que hizo su nombre famoso en todo el mundo: El último gran planeta Tierra, el cual rápidamente se volvió en uno de los mejores best sellers de no ficción de los 1970 el cual fue traducido a más de cincuenta idiomas, y del cual se vendieron más de treinta y cinco millones de copias. Lindsey incluso hizo una película del libro narrada por Orson Welles.

La generación es la llave

El Ultimo Gran Planeta Tierra y sus doce continuaciones tratan específicamente con las señales de los tiempos, que forman el rompecabezas de los eventos de los últimos tiempos: la creación del estado de Israel en 1948, la reconstrucción de Jerusalén en 1967, el surgimiento de Rusia y la confederación árabe ataviados contra Israel, el poder militar en el Asia Oriental, la integración europea, el surgimiento de las prácticas oscuras en Babilonia, la apostasía de la iglesia Cristiana, el movimiento hacia un mundo de religión única y gobierno y la decadencia de Estados Unidos como una potencia mundial.
Lindsey profetizó que el anticristo encabezará un imperio romano comprometido con la comunidad europea, el templo judío sería reconstruido y la confederación árabe – Africana asaltaría Palestina seguido de la más grande invasión de la región por Rusia. Entonces la alianza europea después de haber derrotado a los rusos sería atacada por un ejército de doscientos millones de asiáticos. En esta batalla de Armagedón, un intercambio nuclear mataría a la tercera parte de la población del planeta, pero tan pronto como la batalla llegara a su punto más alto, Cristo repentinamente aparecería deteniendo las hostilidades y protegiendo a los creyentes de la total destrucción.
El punto crítico de este escenario es el concepto de Lindsey de la “generación” de Mateo 24 (esta generación no pasará hasta que estas cosas acontezcan). El definió que una generación bíblica estaba compuesta de cuarenta años y concluyó con que “todas estas cosas” deberían acontecer dentro de los próximos cuarenta años después de la fundación del estado de Israel. Así que él predijo el regreso de Cristo para 1988 y el rapto de la iglesia siete años antes que sería en 1981.
Para 1997, Lindsey ya había cambiado su predicción del regreso de Cristo, pero siguió retratando los escritos de Apocalipsis como “un testigo visual de los eventos del siglo XX y XXI” Lindsey continuó argumentando que a Juan se le mostró el futuro y después fue llevado de nuevo al primer siglo para escribir un testigo visual que constara para los terríficos tiempos futuros. El iba a hacer esto en “símbolos codificados” y que ahora el tiempo había llegado para decodificar estas profecías, que se requería un cristiano guiado por el Espíritu Santo para ser capaz de interpretarlas.

El surgimiento de los Iluminati

La decadencia y la caída del comunismo trajo para Lindsey y sus seguidores premilenialistas tales como: Jerry Falwell y Pat Robertson un monumental problema. Casi sin excepción ellos habían identificado a Rusia como Gog y Magog y específicamente el “Rosh” mencionado en Ezequiel 38. El colapso de la Unión Soviética les llevó a percibir una nueva conspiración: “El Nuevo Orden Mundial”
Pat Robertson por ejemplo, argumentó que hombres de Buena voluntad como Woodrow Wilson, Jimmy Carter, y George Bush, sin darse cuenta y sin saberlo llevaron a cabo la “cábala misión muy unida que tiene como objetivo nada más y nada menos que un nuevo orden para la raza humana bajo la dominación de Lucifer y sus seguidores”
Robertson comienza con la pequeña y secreta sociedad conocida como los Iluminati, fundada en 1776 y muestra como estos hombres de dinero incitaron las guerras mundiales y la Guerra Fría para canalizar el dinero de los pagadores de impuestos hacia ellos mismos. Los Estados Unidos fueron empujados a una confederación internacional, que es en realidad una covertura para el surgimiento del poder del anticristo.
La fascinación con las predicciones del fin de los tiempos parecían haber escalado a medida que el Segundo milenio se iba cerrando. Dos ejemplos: Harold Camping , presidente de Family Radio, en su libro “1994?” predijo que el mundo debería acabarse en septiembre de ese mismo año; y Grant R. Jeffrey, author de “Armagedón: Designación con destino” sugiere que el 2000 es la fecha de la probable terminación del mundo.


Robert Clouse.

Friday, February 21, 2014

El milenialismo Pentecostal: Los segundos oponentes.





“1901 dC. Agnes Ozman dice milagrosamente habler hablado en chino”
“Al principio el don de lenguas significó una cosa: Jesús estaba viniendo en breve”
Por Vinson Synan.

En los primeros dias del siglo XX, un grupo de estudiantes del instituto bíblico de Kansas echaron mano de la oración hecha por Agnes Ozman, quien había dicho ser bautizada por el Espíritu Santo con la señal de haber hablado en lenguas. En lo que fue llamado más tarde “el toque que se sintió alrededor del mundo”. La muchacha de treinta años mientras estaba rodeada su cabeza  y su cara por una aureola comenzó a hablar en idioma chino.
Con esto, el movimiento Pentecostal que hoy tiene mas de medio billón de seguidores, comenzó a tomar lugar en nuestra historia.  Pero a pesar de la asociación del movimiento con el don de lenguas, desde aquella reunión de oración, los primeros pentecostales eran menos un movimiento del don de lenguas y más un movimiento de “Jesús viene pronto”

Las lenguas misioneras de Topeka.

En Topeka el pentecostalismo surgió en una atmósfera de expectación milenial. Después que Ozman habló en lenguas, su profesor Charles Fox Parham y muchos de los otros estudiantes también experimentaron el don de lenguas. En un corto plazo, Parham formuló la doctrina de que las lenguas eran una evidencia del bautizmo del Espíritu Santo. También creyó que las lenguas eran idiomas terrenales conocidos, que cualquier misionero podía instantaneamente usar para cosechar la última ciega de almas antes del inminente rapto premilenial de la iglesia.
“He sentido por años que cualquier misionero que vaya a tierras extranjeras, debería predicar en el idioma de los nativos” escribió Parham, “Cualquiera debería estar capacitado hoy para hablar cualquier lenguaje del mundo si han tenido el suficiente sentido común para dejar a Dios que use su lengua y su garganta”.
Parham no fue el primer en indentificar las lenguas como una señal del bautismo del Espíritu, tan temprano como en los 1830 el pastor presbiteriano escocés Edward Irving y un grupo de evangélicos ingleses habían predicho la restauración de las lenguas (así como los otros dones del Espíritu) como símbolos de los tiempos finales.
El 20 de abril de 1830 en la primer ejemplo registrado de los tiempos modernos James McDonald habló en lenguas, y sus hijos mellizos interpretaron: “He aquí El viene, Jesús viene, un Jesús que llora” de hecho, casi todas las interpretaciones subsecuentes en Inglaterra se centraron en el tema “El Señor viene pronto, estén listos para recibirle”.
John Nelson Darby quien desarrolló la escatología dispensacional enfatizó el rapto, fueron los amigos de Irving y sus ideas las que estaban sostenidas por muchos líderes religiosos “cada experiencia Pentecostal completamente desarrollada debe incluir esta expectación de la venida del Rey” decía uno de estos líderes.
No fue mucho tiempo después que los seguidores de Parham comenzaron a ser preparados para usar su xenoglossolalia en los campos misioneros. “Tenemos muchos misioneros en los campos, que tienen el don de lenguas, queines no solo hablan en idioma y entienden a los nativos sino que también usan las lenguas inteligentemente, esto se ha convertido en un don para ellos” declaró Parham.

Embelezada la calle Azusa.

En 1906 el centro del avivamiento Pentecostal cambió de Parham a uno de sus estudiantes, William J. Seymour, un predicador de la raza negra de Texas, quien fue a Los Angeles a esparcir el fuego Pentecostal. En una campaña misionera en la calle Azusa manifestaciones de lenguas y sanidades llamaron la atención de miles de visitantes de todo el mundo. Como en Topeka, la interpretación fue que Cristo estaba pronto a regresar y que las lenguas eran un presagio de esta venida.
Las manifestaciones de lenguas e interpretaciones en la calle Azusa eran unánimes en su énfasis concerniente al rapto. En septiembre de 1906, por ejemplo, Anna Hall profetizó: “He venido a decirles que Jesús viene, vayan en mi nombre… mi pueblo solo tiene tiempo para ponerse los bellos vestidos y prepararse para las bodas y la cena en los cielos”
Seymour mismo se unió al entusiasmo escatológico escribiendo en su “Fe Apostólica” en enero de 1907: “Estamos escuchando ahora el sonido de las ruedas de los carros… estamos viviendo ahora en la caída de la tarde de esta dispensación, cuando el Espíritu Santo nos está guiando a nosotros la novia de Cristo, a encontrarnos con el en las nubes”.

El ticket de entrada al rapto.

En estos tempranos días, los pentecostales comunmente creían que las lenguas eran evidencia del sello del Espíritu Santo, calificando a los creyentes para las bodas del Cordero. Muchos apelaban que esto era el cumplimiento de la parábola de las diez vírgenes en Mateo 25. Por décadas los predicadores pentecostales alertaron a sus congregaciones del peligro de no hablar lenguas, lo cual era una necesaria experiencia para irse en el rapto.
Uno de estos predicadores fue George Floyd Taylor quien escribió en 1907 en su libro “El Espíiritu y la novia” que: “los sellados deberían ser los misioneros triunfantes de la última generacion de la humanidad”. En la conclusión Taylor criticó “el clérigo erudito, y los oficiales del alto campanario, con sombreros de tiro alto, abrigos limpios, zapatos de moda y bastones de mango dorado, de caras largas con y semblantes lúgubres y suspiros profundos, que se consultaban unos a otros, en como alcanzar a las masas”. “…ellos están diecinueve siglos detrás del tiempo, el problema fue resuelto en Pentecostés”
Después de pocos fiascos misioneros, pocos reclamaron haber sido creados para las lenguas misioneras, pero aún asi muchos eran alcanzados y alrededor del mundo  el mensaje gritado desde los techos de las casas era: Jesús viene pronto los que escuchaban fueron advertidos a estar seguros de que estaban entre los convidados a las bodas, entre los que habían sido santificados y llenos con el Espíritu Santo.

Después de 1910 cuando se volvía crecientemente claro que, de hecho, los misioneros no tenían ningún don milagroso de lenguas, los pentecostales comenzaron a ver más las lenguas como una evidencia del bautismo del Espíritu Santo y como un lenguaje para el tiempo devocional.

Monday, February 10, 2014

El premilenialismo dispensacional: La era Dispensacionalista.





“1878 Fundamentalistas firman el “Credo de Niagara” el cual incluye enseñanzas premilenialistas”

“Como una otrora ridícula idea comenzó a dominar el mundo evangélico”.

La creencia del regreso personal de Cristo a establecer su reino terrenal, en otras palabras, el premilenialismo, siempre ha ganado adherentes, pero muy pocas personas para los 1800 se imaginaban que que esta creencia atraería a más de un puñado.
Todavía para 1875 un nuevo tipo de premilenialismo llamado dispensacionalismo se comenzó a espandir, debido a la desconcertante historia reciente del premilenialismo en los Estados Unidos (ver artículos anteriores) este reavivamiento no fue nada más y nada menos que maravilloso.
El nuevo premilenialismo vino a los Estados Unidos seguido de la Guerra Civil, después de un florecimiento en Gran Bretaña entre la hermandad de Plymouth. Uno de los más notados maestros de la hermandad fue John Nelson Darby (1800-1882) un ex-predicador de la Iglesia Anglicana de Irlanda, quien desarrolló una nueva variedad de premilenialismo futurista. El mismo lo llamó con el nombre de Dispensacionalimso, debido a la división de la historia en dispensaciones o eras.
“Estos períodos o eras son marcadas en las Escrituras por el cambio en los métodos de Dios en el trato con la humanidad en realación a dos eventos: el pecado y la responsabilidad del hombre” según explica C. I. Scofield, quien popularizó el sistema de creencia de Darby en América. “Cada dispensación debe ser considerada como una nueva prueba para el hombre natural y cada una termina con un juicio marcando un fracaso total en cada dispensación”.
Los dispensacionalistas son quisquillosos en los números y nombres de las dispensaciones, pero muchos dispensacionalistas americanos siguieron el sistema de siete dispensaciones de Scofield: Inocencia (antes de la caída), Consciencia (de la caída al diluvio), Gobierno Humano, promesa (desde Abraham hasta Moisés) Ley (de Moisés a Cristo), Gracia (la era de la iglesia), y el reino (el milenio).
No había nada especialemente radical en dividir la historia en períodos. Lo que hacía diferentes a los dispensacionalistas de todos los demás grupos era su nuevo método de interpretación bíblica. Todo en el sistema dispensacionalista parece descansar en la convicción de que Dios tiene dos planes completamente diferentes operando en la historia: uno para el pueblo terrenal, Israel y otro para el pueblo celestial, la iglesia.
Para Darby el plan para el pueblo terrenal de Dios había sido revelado a través de una serie de pactos con la nación de Israel: el pacto incondicional abrahámico, el pacto orientado en la ley mosaica, el pacto real davídico, y un nuevo pacto mesiánico.
Hasta la venida del Mesías, sin embargo, el pueblo terrenal de Dios debería sufrir la dominación de los gentiles profetizada por Daniel. Esta hegemonía gentil debería terminar con la venida del Mesías, setenta semanas después que uno de los gobernadores gentiles lanzara un decreto permitiendo a los judíos regresar a Jerusalén para reparar las murallas derribadas. Pero cuando los judíos rechazaron a Cristo como su Mesías, Dios suspendió el calendario o reloj profético al final de la semana sesenta y nueve de Daniel y comenzó a construir un nuevo pueblo celestial, la iglesia.

Arrebatando la doctrina.

Los dispensacionalistas estaban convencidos de que Dios no lidiaría con los dos pueblos de manera concurrente, por lo tanto, parecía necesario que Dios removiera la iglesia antes de proceder con el plan final para Israel. Esto llevó al dispensacionalismo a su más controversial y distintiva doctrina: el inminente, secreto y en cualquier momento rapto pretribucional de la iglesia.
Los primeros premilenialistas creyeron que el rapto debería ocurrir al final de la gran tribulación, con la segunda venida de Cristo. Pero los dispensacionalistas separaron el rapto (cuando Cristo vendrá por sus santos) de la segunda venida (cuando Cristo vendrá con sus santos).
Una vez que el pueblo celestial de Dios haya sido raptado, creía Darby, el guión divino estaría llegando a su cuenta final. Se levantaría el anticristo, Cristo y sus santos irrumpirían en las nubes y destruirían al anticristo y sus seguidores en una batalla (la segunda venida) las naciones del mundo serían juzgadas y Satanás sería arrojado en el lago de fuego. Entonces con la consumación de la semana setenta de Daniel, el victorioso Mesías restauraría el trono de David y comenzaría el reino milenial seguido por el juicio final y los cielos nuevos y la nueva tierra. Y así las siete dispensaciones llegarían a su fin.

El frente unido.

Los primeros adherentes al dispensacionalismo se tuvieron que sobreponer a serios problemas en las relaciones públicas, especialmente al establecer sus creencias evangélicas. Por varias décadas muchos evangélicos no consideraban al dispensacionalismo ortodoxo, eventualmente, sin embargo, el surgimiento del liberalismo teologíco forzó a muchos evangélicos conservados a lograr una unión defensiva en forma de alianza.
Un ejemplo clave es el movimiento de conferencias bíblicas. Mientras Darby estaba plantando su semilla en suelo americano un grupo de conservadores, incluyendo premilenialistas, fundaron las Reuniones para el Estudio Bíblico de Creyentes, los que eventualmente establecieron su sede en Niágara en el Lago Ontario y le cambiaron el nombre por Conferencia Bíblica de Niagara, estos se reunían por dos semanas cada verano, conscientes de que se mantenían firmes en creer lo que otros comenzaban a negar.
Los premilenialistas rápidamente asumieron el liderazgo de las Conferencias de Niagara. James Brookes presidió por más de veinte años y fue el primer responsable de la elaboración del Credo de Niagara en 1878. En adición a este endamiaje en el premilianialismo, el cual dio una pausa a muchos partidarios de Niagara, el credo afirmaba distintivos tradicionales evangélicos, tales como la autoridad de la Biblia y la absoluta necesidad de la conversión personal a Cristo.
Mientras tanto, varios dispensacionalistas buscaban enfocarse en los temas profécitos. Así la Primera Conferencia de Profecía y Biblia en América tuvo lugar en Nueva York en 1878, y fue tan exitosa que le siguieron otras seis más con el mismo énfasis. Aquellos que convocaron la conferencia notaron que “cuando por cualquier causa alguna doctrina vital de la Palabra de Dios hubiera caído en negación o contradicción o desaprobación, sería un serio deber para aquellos que sostuvieran dicha doctrina traerla a la comprensión y aceptación del pueblo de Dios.

El solitario antídoto del liberalismo.

Con el incremento de credibilidad y aceptación entre los diferentes grupos, los dispensacionalistas comenzaron a ser un poco más atrevidos y reclamaron hacer suyas distintivas y extraordinarias doctrinas. Reuben A. Torrey, quien fuera el succesor de D. L. Moody en el circuito del avivamiento, dijo que las creencias premilenialistas de la segunda venida eran la cura definitiva para la infidelidad teológica y el impregnable baluarte contra los falsos cultos.
“La verdad concerniente a la segunda venida de Cristo es la garantía contra todas las corrientes heréticas, errores y falsedades… es remarcable como todas las formas de doctrnias erradas tocan la doctrina de la segunda venida de Cristo y son destrozadas por la verdad revelada al respecto en las Escrituras”
William Bell Riley quien eventualmente guió el fundamentalismo en Minnesota, llamó al premilenialismo “el suficiente si no el solitario antídoto para la presente apostasía”. Para llegar a la posición dispensacionalista uno tenía que interpretar la Biblia literalmente y así asegurarse de haber comprendido las otras doctrinas esenciales de la fe de igual manera.
Naturalmente cuando los premilenialistas decías tales cosas, irritaban a muchos aliados evangélicos conservados que pensaban que podían llevarse bien con ellos sin tener porque ser dispensacionalistas. El profesor del Seminario de Princeton A. A. Hodge quien tenía una doctrina de la inerrancia de la Biblia que muchos dispensacionalistas desposaron, llamó el rapto pretribucional de la iglesia “una teoría antibíblica e improbable”
J. Gresham Machen el líder de los presbiterianos conservadores en los 1920 demostró las ambivalentes actitudes de muchos evangélicos: “él escribió que el renacimiento del premilenialismo en las Iglesias modernas causa un serio problema que está acoplado, creemos, con un falso método de la interpretación de las Escrituras, que a la larga será solo productivo para perjudicar, sin embargo, cuan grande es nuestro acuerdo con aquellos que sostienen el punto de vista premilenial”
Tales críticas siempre picaban a los premilenialistas quienes estaban orgullosos de tener un recto sentido común de leer la Biblia. Aunque ellos participaban en las alianzas conservadas evangélicas, había veces en las que los premilenialistas se sentían solitarios, aislados e inapreciados. Se guste o no en una era cuando la verdad de la doctrina era muchas veces juzgada por la compañía que la mantenía, el dispensacionalismo, entonces tuvo que defender su doctrina mostrando a aquellos que creían en él.

Líderes fundados y creados.

Los premilenialistas pudieron apuntar a un número de respetados y prominentes líderes evangélicos dentro de su movimiento. El avivador D. L. Moody, fue uno de los primeros convertidos en casi todo el mundo a finales del siglo al premilenialismo (aunque no un muy dispensacionalista doctrinario). Casi todos los grandes renovadores desde su época hasta la Primera Guerra Mundial adoptaron su escatología.
Los premilenialistas pudieron también apuntar a un pequeño grupo de líderes en el mundo de las misiones dentro del movimiento, pero con mucho, los más importante símbolos de la respetabilidad del dispensacionalismo fueron los prominentes pastores que dieron a sus congregaciones una dosis estable del nuevo premilinialismo.
Desde el principio los dispensacionalistas idearon una forma de producir un flujo constante de nuevo liderazgo a través del movimiento de los institutos bíblicos, el cual ayudaron a establecer a finales del siglo XIX como cobertura contra la teología liberal.
Casi sin excepción las puntuaciones de institutos bíblicos fundados entre 1880 y 1940 enseñaron el nuevo premilenialismo. A través de los ministerios de los graduados de estas escuelas, pastores, evangelistas, maestros de Biblia, misioneros, maestros de jóvenes, el dispensacionalismo se difundió.

Tradicionalistas con un toque.

El dispensacionalismo se difundió también porque sus defensores estaban dispuestos a demostrar algunas claras continuidades con las prácticas y creencias evangélicas tradicionales. Primero fue su compromiso con la Biblia. En un tiempo cuando los conservadores estaban cada vez más interesados en el alto criticismo en la Biblia, los premilenialistas se mantuvieron firmes en la inerrancia y la autoridad bíblica.
Además, los premilenialistas mantenían que cualquiera podía leer la Biblia y entenderla. Los maestros dispensacionalistas estaban de acuerdo en que el texto bíblico era mejor estudiado de forma inductiva, eliminando los prejuicios y escollos personales de la interpretación subjetiva de la cual los liberales eran culpables.
Todavía los maestros premilenialistas de Biblia insistían que uno no podía hacer justicia ya sea de un cuadro grande de la Biblia o de una parte más pequeña, sin una firme comprensión de la verdad dispensacional. Irónicamente por encima de su método inductivo establecieron un sistema dispensacional enormemente complejo y forzaron el contenido de la Biblia a que pasara a través de esas rejillas. Segundo el premilenialismo fue leal a la doctrina apostólica. Para el rango y archivo evangélico la fe era “dada una vez para todos los santos” durante el tiempo de los apóstoles. Así la tarea de la iglesia en cada era debía ser simplemente reafirmar lo que los apóstoles enseñaron y sus palabras eran solo encontradas en la Biblia.
Ya que la Biblia claramente contenía pasajes acerca del regreso apocalíptico de Cristo, esto debería ser completamente suficiente para los cristianos en los tiempos modernos. Tercero el premilenialismo también siguió el abierto supernaturalismo de la tradición evangélica. Mientras los liberales estaban inquietos acerca del punto de vista del mundo supernatural, la afirmación dispensacionalista de lo supernatural era solo lo que muchos protestantes estaban buscando recibir. En vez de poner a Dios dentro del proceso evolutivo histórico, los premilenialistas seguían creyendo en un Dios que estaba fuera de la historia y destinado a intervenir en ella pronto.

¿Para bien o para mal?

Para finales del siglo XIX el premilenialismo se volvió mucho mas creíble que el postmilenialismo. A los ojos de muchas personas los eventos recientes señalaban tiempos peores y no mejores.
Howard Pope, quien fuera superintendente del Instituto Bíblico Moody fue entrenado como un postmilenialista en Yale, pero sus estudios en misiones y crecimiento de la población mundial lo convencieron de que el mundo no se estaba convirtiendo a Cristo, como él había sido enseñado, por eso se convirtió al punto de vista premilenial tan rápido como Saul fue convertido a Cristo, dijo una vez.
Otros expostmilenialistas dijeron lo mismo, se estaba volviendo cada vez peor leer las noticias matutinas de los periódicos y creer que el milenio estaba a la vuelta de la esquina. Lo que se veía inevitable en los 1830, la cristianización de la nación y del mundo a través del éxito del avivamiento y la reforma ya no se veía posible al no ser por una intervención milagrosa de Jesús mismo.
Los premilenialistas hicieron de muchas de las corrientes y problemas de la sociedad una interpretación que ellos llamaron “señales de los tiempos”. La corrupción política, la pornografía, el abuso escolar, el surgimiento de los monopolios, el trabajo sin descanso, la profanación del día del Señor por inmigrantes, la mundanería en las Iglesias, la teología liberal, los conflictos internacionales, los incendios forestales, terremotos, avivamientos, el surgimiento de sectas como La Ciencia Cristiana y Los Testigos de Jehová, la polio, influenza, enfermedades, los cambios bruscos del clima, el surgimiento del Zionismo, el hundimiento del Titanic, el particionamiento de Europa después de la Primera Guerra Mundial, la radio, y otros incontables eventos y tendencias eran vistas como pruebas de que el premilenialismo estaba en lo cierto y que el fin de una era estaba acercándose rápidamente, eventualmente hasta sus dectractores se dieron cuenta de que el premilenialismo parecia plausible.
Todavía el crecimiento del premilenialismo no puede ser explicado por motivos meramente ambientales. No puede haber una explicación adecuada de como el movimiento buscó mantener elementos importantes de la antigua tradición evangélica


Thursday, January 30, 2014

El adventismo americano: la gran decepción




“Cuando un granjero de Nueva York anunció la fecha del regreso de Jesús miles de americanos le creyeron”

“1843 Guillermo Miller predice el año de la segunda venida de Cristo” 
En años recientes, casi hemos llegado a esperar los bien publicitados reportes del cinturón bíblico de Texas y vanguardia en California de un auto proclamado profeta anunciando el fin del mundo. Este atrajo un gran número de seguidores que desencadenaron un nuevo pánico y finales que no terminarían bien. El caso más famoso en suelo americano, sin embargo, tuvo lugar en el noreste de los Estados Unidos justo antes de la Guerra Civil.
El profeta de perdición no era un fanático de ojos saltones. Era de mandíbula cuadrada, honesto, aisitente a la iglesia, granjero llamado Guillermo Miller. Un excapitán de la Guerra de 1812, Miller se convirtió del Deísmo en 1816 “entusiasmado”, comenzó a “buscar en las Escrituras” la verdad. Al cabo de dos años estaba totalmente convencido de haberlas entendido, especialmente Dn. 8:14 “hasta 2300 tardes y mañanas; luego el santuario será purificado”
La purificación del santuario, creía Miller, solo podía significar, el purgamiento de la tierra por el fuego, en breve, el fin del mundo. A través de la interpretación de estos días como años y comenzando desde la fecha de la profecía (puesta por James Usher en 475 aC) Miller concuyó que el fin del mundo en 2300 años sería en el otoño de 1843: “Yo fui traído de esta manera a la solemne conclusión de que en 25 años desde ahora todos los negocios de nuestro presente estado serán acabados”.
La frontera milenial.
Miller había crecido en Low Hampton, New York cerca de la frontera de Vermont, se casó en 1803 y se mudó a Poultney, Vermont donde se hizo agricultor, allí sirvió como alguacil y juez de paz. El área llena de granjas y granjeros, fue una de las principales rutas desde Nueva Inglaterra al medio oeste. Desde los pueblos establecidos del este miles de aventureros Yankees fueron corriéndose hacia las nuevas tierras más allá del horizonte.
El optimismo llenó la atmósfera, un himno de los años 1840 decía: “estamos viviendo, estamos habitando en un grande y terrible tiempo, en la era de las eras y contando, estar vivos es sublime”
Los sueños mileniales florecieron en toda la región. En Oneida, New York un extraño perfeccionista llamado John Humphrey Noyes fundó una comunidad bajo la suposición de que la segunda venida había tenido lugar en el 70 dC y que la llegada del reino giraba en la disposición de los creyentes a vivir las exigencias del amor cristiano en la comunidad.
Otro neoyorkino llamado Joseph Smith creía que Dios le había restituido el verdadero evangelio a él con anticipación a la segunda venida. Este gran evento decía él, sería precedido por intensas persecuciones y tribulaciones a sus seguidores “los últimos días de los santos”. Ninguno de los dos profetas, sin embargo, alcanzó muchas personas en tan poco tiempo como lo hizo Miller cuando hizo púbico sus cálculos de la segunda venida de Cristo.
La comercialización de Miller.
Al principio Miller fue reacio a revelar su secreto, pero en 1828 se sintió llamado desde su interior a decirle al mundo su descubrimiento. “Yo tataba de excusarme yo mismo” escribió mas tarde, “Yo le decía al Señor que no había sido llamdo para hablar… que yo era corto de palabras y lento en elocuencia”. Para 1831 encontró el coraje para compartir su descubrimiento con sus vecinos y amigos, cuando se le pidió discutir sus puntos de vista en una iglesia cercana, de repente descubrió que al menos en este tema era elocuente. Las invitaciones se multiplicaron y Miller comenzó a ganar un poco de notoriedad en la localidad. Aunque nunca había sido ordenado su estatus fue regularizado en 1833 con una licencia para predicar.
Entonces dos eventos se combinaron para darle a Miller el poder ganar mucha más audiencia, primero en 1838 publicó su “Evidencia de la Escritura y la Historia de la segunda venida de Cristo para el año 1843”, Segundo hizo una excursión a grandes ciudades de Nueva Inglaterra para una serie de conferencias. En Exeter, New Hampshire, conoció a Joshua V. Himes, pastor de la iglesia Bautista Chardon Street Chapel en Boston, Himes amaba las multitudes especialmente las reuniones campestres y percibió inmediatamente el poder del mensaje en la tranquila, y mediana edad de los granjeros, así que ansiosamente se unió a Miller como su administrador y agente de publicidad.
Himes equipó a Miller con un gran gráfico que mostraba los cálculos mileniales en forma de cuadro, compró la tienda más grande para sus reuniones en todo el país y editó dos revistas en Nueva York “Lloro de Medianoche” y en Boston “Señales de los tiempos”. Miller como persona fue transformado en en líder del movimiento Millerista. Himes y sus asociados reclutaron otros evangelistas y los enviaron en viajes de predicación y charlas, organizando campañas, tratados, libros y panlfetos publiciatios.
A medida que el temido año se acercaba, las predicaciones de Miller atrayeron grandes multitudes, en sies meses pronunció más de trescientas conferencias con el mismo tema: ¿Estás listo para conocer al Salvador? Multitudes de ciudadanos furiosos trataron de sabotear muchas de sus reuniones, Miller mismo en varias ocasiones fue acrbillado con huevos y vegetales descompuestos, pero el número de las mutlitudes creció y llegó a ser más de 50000 creyentes de Miller, y muchos más de otro millón se mostraba curioso y a la expectativa.
Fijando una fecha.
Con un entusiasmo creciente las personas comenzaron a exigir un día definitivo para la venida del Señor, Miller fue reacio a ser tan específico, pero en enero de 1843 anunció que ese año según el calendario hebreo de marzo de 1843 a marzo de 1844 tendría que ser el fin de los tiempos, pero declaró que si el estimado se mostraba ligeramente inexacto sus seguidores deberían tener fe en que su llegada vendría pronto en el tiempo apuntado por Dios.
A medida que el año avanzó las tensiones se aumentaron, especialmente cuando un cometa repentinamente apareció en los cielos. Hubo grandes reuniones en New York y Philadelphia, pero las fechas para la recolección del futuro eran anunciadas con la premisa “si los tiempos continúan”.
Miller estuvo enfermo por casi todo el 1843 y sus lugartenientes mucho menos cautelosos que el viejo soldado llevado a la batalla, a su radicalismo se sumó un extraño dolor profético. Los días que abrieron el 1844 encontraron a Miller, entonces de 62 años, descansando en casa de un agotador viaje de conferencias, 85 conferencias en ocho semanas. Pero el creía firmemente que el fin estaba cerca. Consciente de los burladores pensó que era tiempo para escribir a “los creyentes del Segundo adviento” unas pocas palabras de aliento:
“Hemos pasado lo que el mundo llama la última vuelta de 1843… ¿Sus corazones comienzan a perder el ánimo? O ¿Están esperando por su esperanza de bendición en la gloriosa aparición de Jesucristo? Déjenme decirles en el idioma del bendito libro de Dios: aunque tarde, espérenlo, de seguro vendrá, no tardará, nunca mi fe ha estado más fuerte que en este momento”
Luego vino marzo de 1841 y nada pasó. Después de un mes Miller confesó su error y reconoció su frustración, pero uno de sus seguidores apuntó a otros versos de la Biblia Habacuc 2:3, Levítico 25:9 y explicó que debía haber un tiempo de espera de siete meses y diez días. Asi que el 22 de octubre de 1844, sería el nuevo día del regreso de Cristo y las personas se manifestaron otra vez con el eslogan “Los diez días y los siete meses”. Miller se convirtió finalmente a la nueva fecha y dijo: “veo una Gloria en los siete meses… Gracias al Señor mi alma está casi en casa”. El entusiasmo se reavivó y el número de creyentes viviendo en la frontera de la eternidad pareció ser más grande que nunca.
Cuando la segunda fecha finalmente llegó y pasó así como la primera, muchos de los seguidores de Miller quedaron completamente desilusionados muchos se volvieron resentidos contra Miller quien murió en 1849 desacreditado y prácticamente en el olvido.
Después de la decepción.
A pesar la gran decepción, como vino a ser llamada, muchos adventistas se mantuvieron firmes, un pequeño grupo en Nueva Inglaterra estaba persuadido de que Miller estaba en lo correcto en relación al tiempo del purgamiento pero se había equivocado en el lugar. En octubre 22 de 1844 Cristo si purgó el santuario de acuerdo a la profecía de Daniel, pero el santuario era en los cielos y no en la tierra. La razón por la que Cristo no apareció en la tierra fue porque la iglesia no fue fiel en guardar el sábado. Este diminuto grupo guiado por James White y su esposa Ellen Gould White, se convirtieron en los Adventistas del séptimo día que conocemos hoy.

Otros adventistas se unieron en Albany en 1845 para formar la conferencia que luego se dividió en tres grupos, uno de estos es el conocido hoy como “Cristianos del Segundo Adviento”. Ellos creyeron que Miller estaba equivocado en el tiempo, pero esto era un asunto de poca importancia, él estaba correcto en lo esencial: Cristo viene pronto. Y en esta verdad muchos otros cristianos siguen de acuerdo.

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